El sentimiento anti-inmigrante
crece en Estados Unidos y afecta negativamente a las familias que
ostentan esa condición, indicó hoy una encuesta de opinión.
El 78 por ciento de los consultados estimó que el problema aumentó
en el país, lo que en opinión del 64 por ciento tiene un efecto
negativo en sus familias, según la muestra.
La investigación de la consultora privada Bendixen y Asociados
mostró que los indocumentados latinoamericanos favorecen la aprobación
de una reforma que garantice su legalización aunque tengan que pagar
multas y pasar controles de buen comportamiento.
El 83 por ciento de las personas entrevistadas en el muestreo
manifestó su disposición a recurrir a la "visa Z" que les obligaría a
salir del país para hacer el trámite.
Ese documento representa un sistema de legalización basado en
méritos pero incluye el pago de multas de hasta tres mil dólares.
Mientras tanto, asalariados que laboran en el sector agrícola
estadounidense urgieron este jueves al Senado a acoger una reforma que
incluya permisos de trabajos para ellos y que puedan residir de forma
legal.
Según Arturo Rodríguez, dirigente de Trabajadores Agropecuarios
Unidos, es importante que el Congreso de ese paso para beneficiar a
miles de personas que entran a territorio norteamericano a hacer el
trabajo más duro y más pesado que existe aquí.
Sectores como la construcción y la agricultura presionan a favor de
modificar las leyes ya que dependen en gran medida de esa mano de obra
barata.
Mientras crece el cabildeo y el Congreso afina el proyecto que
enfrentará un número limitado de enmiendas, grupos defensores de los
inmigrantes y de los derechos humanos anunciaron una protesta para
este sábado.
El cierre del centro de detención de indocumentados de Hutto
(Texas, sur), donde se encuentran arrestados decenas de niños hijos de
los sin papeles, será el blanco de la manifestación.
Matizado por demandas, cabildeos y redadas contra los trabajadores
ilegales, la reforma del tema migratorio gana espacio en medios
estadounidenses y el Congreso se apresta a retomar el asunto en medio
de divergencias entre demócratas y republicanos.