El canciller de Venezuela, Nicolás
Maduro, rechazó hoy críticas al país de voceros del gobierno de España
y advirtió que en muchas de esas opiniones persisten resabios de
racismo y relación colonial.
El funcionario expresó su esperanza en "una pronta reflexión de
quienes se han dejado someter por el chantaje de esta derecha
histérica que representa (el ex jefe de gobierno José María) Aznar".
Recientemente el presidente Hugo Chávez calificó de falta de
respeto declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores de España,
Miguel Angel Moratinos, quien expresó preocupación por la no
renovación de la concesión a una televisora privada venezolana.
"Se sienten superiores a nuestros pueblos y a nuestros países",
dijo Maduro al responder preguntas de los reporteros luego de
participar en una reunión del Mecanismo Político de Consulta
Venezuela-Kenia.
Maduró alertó que aunque en España pretendan con nuevo ropaje
reestablecer relaciones de dependencia y de subordinación no podrán
lograrlo porque los países del Sur poseen un ideal democrático.
Apuntó que la derecha, con Aznar, pretende imponer a las relaciones
internacionales un modelo parecido al del franquismo en la época de la
guerra fría, cuando "eran perseguidos, etiquetados y silenciados
dirigentes democráticos".
Maduro y la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa
Estela Morales, rechazaron ayer declaraciones del juez español
Baltasar Garzón, quien en un encuentro empresarial aquí también
cuestionó el sistema democrático venezolano.