Por lo menos 14 soldados
estadounidenses murieron en las últimas 48 horas en Iraq, lo que cifró
en tres mil 545 las bajas letales de esas tropas en los cuatro años de
ocupación militar.
Fuentes castrenses destacaron que cinco de los militares perecieron
en el más grave de los casos, cuando una bomba explotó cerca del carro
que los trasladaba al noreste de Bagdad, lo cual también provocó tres
heridos.
La detonación también causó la muerte del intérprete y de tres
civiles que se hallaban cerca del lugar.
Otro militar norteamericano perdió la vida y tres recibieron
lesiones este jueves, al detonar una granada al paso del vehículo en
que viajaban en el norte de esta capital.
El comando norteamericano reconoció la pérdida de cuatro efectivos
la víspera, cuando la caravana en que se trasladaban hizo estallar una
mina terrestre "sembrada" por la resistencia en una carretera del este
bagdadí.
También dos estadounidense perecieron y cuatro recibieron lesiones
ayer por la explosión de un potente artefacto bajo su vehículo en el
suroeste de esta capital.
La propia jefatura informó que dos infantes de Marina
estadounidenses murieron el miércoles cuando operaban contra la
resistencia en la occidental provincia de Al Anbar, consideraba
bastión insurgente.
Según informes de las últimas dos jornadas, un carro bomba estalló
en la localidad de Suleimán Bek, cerca de la provincia de Diyala.
La acción destruyó una parte de la alcaldía y destrozó a otros
cuatro vehículos en áreas adyacentes, confirmó a la prensa el general
Anwar Hama Amin, comandante de la Segunda Brigada del ejército local.