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Una potente carga explosiva en una camión cisterna reventó hoy en la
localidad Suleiman Bek, en el norte de Iraq, y dejó al menos 13
muertos y 60 heridos, informaron fuentes policiales.
El vehículo fue colocado frente a una comisaría de la policía y
alcanzó también el Consejo Municipal, de donde provienen el mayor
número de víctimas, precisaron.
Un coronel del cuerpo armado declaró que entre los heridos se
encuentran varios miembros de la administración local y policías,
incluido el jefe de la estación, y se teme que aumenten los decesos
por el estado de gravedad de muchos de los lesionados.
Suleiman Bek está a 90 kilómetros al norte de la ciudad petrolera
de Kirkuk.
Por otro lado, el mando estadounidense reveló que otros dos
efectivos perecieron y cuatro resultaron heridos el miércoles al
contactar el vehículo en que viajaban con un artefacto dinamitero
mientras patrullaban las calles en el suroeste de Bagdad.
Con estas muertes ascienden a 59 los miembros de la coalición
abatidos en Iraq en junio, de ellos 56 son norteamericanos y tres
británicos.
Desde la invasión y posterior ocupación, en marzo de 2003, tres mil
533 militares de Estados Unidos perdieron la vida y más de 28 mil
resultaron heridos, según estadísticas del Pentágono.
El Reino Unido, entretanto, perdió 152 militares, uno de ellos la
víspera cuando fue atacado por la resistencia un centro de
coordinación de las fuerzas multinacionales y locales en Basora.
Un comunicado del Ejército estadounidense indicó que por tercer día
consecutivo se mantiene la operación conjunta en Baquba y sus
alrededores, provincia de Diyala, en la que intervienen 10 mil
efectivos.
Refiere la nota que hasta la fecha 41 presuntos miembros de Al
Qaeda murieron en los enfrentamientos y fueron incautadas armas,
municiones, explosivos y bombas.
Helicópteros de ataque y vehículos de combate del tipo Strykers y
Bradley participan en la ofensiva, indicó la nota castrense.
Diyala es considerada un fuerte bastión de la resistencia sunita
iraquí y está entre las zonas más mortíferas para los soldados
norteamericanos, 184 de los cuales murieron en esa región desde que
comenzó la ocupación, en marzo de 2003.