Cuba renovó hoy su rechazo a la actitud de
Estados Unidos de reiterados incumplimientos sobre la sección 211 del
Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la Organización Mundial de
Comercio (OMC).
El ministro consejero de la misión permanente cubana en Ginebra,
Jorge Ferrer, subrayó que los incumplimientos de las recomendaciones y
conclusiones de los órganos resolutorios se han convertido en una de
las mayores debilidades del mecanismo del OSD.
"Estados Unidos tiene la responsabilidad de que la credibilidad del
sistema haya sido puesta en entredicho, por el récord de
recomendaciones incumplidas", recalcó.
El diplomático indicó que ya son cuatro los diferendos pendientes
de cumplimiento por parte de Washington.
La Casa Blanca se atreve, incluso, a tomar represalias ante un
fallo adverso del OSD, burlando sus obligaciones mediante el retiro de
compromisos asumidos en negociaciones anteriores, acotó.
Respecto a la Sección 211, Ferrer apuntó que el gigante norteño
sigue dispuesto a afectar a empresarios estadounidenses que poseen
marcas registradas en la isla caribeña, "si Cuba decide darles el
mismo trato que su gobierno concede a las marcas cubanas".
"Violan su propia ley de propiedad intelectual, con tal de
perpetuar disposiciones que le permitan a la Compañía Bacardí librarse
de sus competidores", explicó.
Añadió que Cuba continuará insistiendo, "aún cuando el presidente
norteamericano ha reiterado por diversas vías su intención de vetar
cualquier proyecto de Ley que apruebe el Congreso dirigido a
flexibilizar o eliminar las medidas ilegales unilaterales".
Según el sitio web Cuba vs el bloqueo, durante seis años
ininterrumpidos, la isla ha denunciado ante la ONU la aplicación por
parte de Estados Unidos de la denominada Sección 211 de la Ley Ómnibus
de Asignaciones Consolidadas Suplementarias y de Emergencia.
Dicha normativa afecta a los titulares cubanos o sus sucesores,
entre ellas las empresas extranjeras con intereses en Cuba.
Concretamente, les impide el reconocimiento y disfrute en el
territorio norteamericano de sus derechos sobre marcas o nombres
comerciales registrados y protegidos en Cuba, vinculadas a antiguas
propiedades nacionalizadas por el gobierno revolucionario.