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La Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, denunció hoy que la
principal causa de violencia en el mundo es la desigualdad social,
combinada con el racismo y la discriminación, lo cual genera muchas
víctimas.
En entrevista con el diario panameño La Prensa, la activista culpó
también al actual modelo socioeconómico imperante en el planeta por
priorizar los bienes materiales sobre el ser humano.
"Estoy convencida que la paz no va a venir de otros lados, sino que
la vamos a tener que hacer en cada esquina, en cada barrio y en cada
país con la participación de la ciudadanía", afirmó.
Según la candidata presidencial guatemalteca, el hambre es la
guerra silenciosa más nefasta, porque pasa por el egoísmo humano más
grosero.
Al referirse a su decisión de aspirar a la máxima magistratura de
su país, comentó que llegó el momento de participar en la política,
porque en Guatemala hay una falta de credibilidad en el sistema
electoral y mucha corrupción.
Si queremos cambiar el país, tenemos que entrar en el sistema, no
podemos continuar diciéndole a las personas que voten por el menos
malo, expresó.
Menchú consideró que los acuerdos de paz en su nación abrieron una
perspectiva nueva para los indígenas, lo cual se demuestra en una
mayor participación de los pueblos autóctonos, aunque aclaró, aún se
mantiene el reto de construir un Estado plural.