.—
Un centenar de personas, las mayoría miembros de la comunidad judía
romana, protestaron hoy contra la excarcelación del criminal de guerra
Erich Priebke.
Priebke, de 93 años, condenado a cadena perpetua en 1998 por su
participación en la matanza de 335 civiles, de ellos 35 judíos, en las
Fosas Ardeatinas, cerca de Roma, en 1944, fue autorizado por un juez
militar a "salir a trabajar".
El ex capitán de la SS cumplía su condena en el apartamento romano
de su abogado, Paolo Giachini, desde que se le concediera la detención
domiciliaria por razones de salud en 1999.
Detenido en mayo de 1994 en Argentina, donde vivió 40 años en total
impunidad, Priebke fue extraditado en noviembre de 1995 y juzgado
junto con otro oficial nazi, Karl Hass.
Un tribunal militar romano los condenó a ambos a cadena perpetua en
marzo de 1998 por su participación en la matanza, hecho del que
Priebke nunca se mostró arrepentido, porque "cumplía órdenes
superiores".