Vimos a Fidel lleno de vitalidad y salud, y sobre todo muy lúcido,
declaró a la prensa de su país Rosario Murillo, coordinadora del
Consejo de Comunicación y Ciudadanía de Nicaragua, al referirse al
reciente encuentro, junto al presidente Daniel Ortega, con el líder
cubano.
Aseguró que las cuatro horas con Fidel "fueron sumamente
especiales, en los que destacó su capacidad milagrosa de sobrevivir,
siempre preocupado de organizar la defensa de la humanidad en el más
pequeño detalle", destaca hoy el sitio web lavozdelsandinismo.com.
"Estamos —agregó Rosario— frente a un ser humano fuera de serie.
Tiene sensibilidad superior que solo puede darse en grandes espíritus.
Vivimos la sensación de estar frente a un espíritu inmenso; Fidel es
testimonio de vida...Vive en años de espléndida madurez espiritual".
La funcionaria del actual Gobierno de Nicaragua indicó que "Fidel
ha llegado a la capacidad de hacer un balance de la historia y una
proyección de futuro, tiene la vivencia, la experiencia, es un legado
para América Latina y en el mundo; tenemos que sentirnos orgullosos,
siempre va a ser una luz y una guía para el mundo entero".
Subrayó que el Comandante en Jefe ha priorizado los programas de
cooperación en el campo de la salud, prioritariamente sobre los
hospitales de campaña que pronto estarán en la costa del Caribe
nicaragüense, y los centros de oftalmología en los cuales se realizan
las operaciones de la Misión Milagro.
"Asimismo abordó la situación del cambio climático y la
preocupación de cómo nuestros pueblos pueden enfrentar las políticas
neoliberales globalizantes, y enfrentarlas unidos para buscar una
salida a la dependencia y proponernos un camino de trabajo y
prosperidad".
Rosario, quien formó parte de la delegación de Nicaragua que
acompañó a Ortega en una gira de trabajo por varios países, comentó:
"Hemos impulsado las posibilidades de cooperación con diversas
naciones, lo cual indudablemente va a mejorar las condiciones de vida
de las familias nicaragüenses".
Añadió que en Cuba fueron recibidos también por el General de
Ejército Raúl Castro Ruz, segundo secretario del Partido; Carlos Lage,
vicepresidente del Consejo de Estado, y el canciller Felipe Pérez
Roque, con quienes trataron el tema de profundizar la cooperación que
Nicaragua recibe de parte del pueblo y el gobierno cubanos.