La Operación del transporte para la actividad de carga, iniciada en
septiembre del 2005, ha permitido impulsar un conjunto de medidas
dirigidas a fortalecer la transportación de mercancías: Mientras en el
2006 creció el 7%, en el primer trimestre del 2007 alcanzó un 54% por
encima de lo logrado en igual periodo del año precedente.
El programa, en el que participan casi todos los organismos de la
economía, forma parte de la cadena puerto-transporte-economía interna.
En opinión de Rolando Navarro Hernández, viceministro del
Transporte que atiende la actividad de carga, en tal resultado ha
incidido, fundamentalmente, la planificación de cada paso.
Destacó que en el primer trimestre del año en curso la actividad
automotor y ferroviaria del MITRANS creció el 48,9%, sin embargo el
consumo de combustible solo se incrementó en un 9,1%.
En el transporte por camiones esto fue posible, precisó, por el
estudio de sus rutas y la planificación del flujo de mercancías, al
evitar que los vehículos transiten vacíos, sobre todo en tramos
largos. También por el empleo del GPS (sistema de control de flota),
el cual informa acerca de la situación del equipo, el recorrido más
eficiente y el índice de consumo de combustible.
En busca de eficiencia operacional el Ministerio del Transporte
enfatiza en la especialización. De esta manera, en el contexto de la
operación, a la ya existente Unión de Camiones de Carga General,
UDECAM —que desde el año pasado asumió también las transportaciones de
azúcar y materias primas para producirla, antes responsabilidad del
Ministerio del Azúcar—, se unieron otras dos entidades creadas en el
2006: Transcontenedores, especializada en el traslado de contenedores,
y la Empresa de transportación de alimentos a granel, fundamentalmente
para productos de la agricultura y silos de la reserva estatal.
Estas tres empresas de transportación de cargas especializadas han
mostrado su eficiencia, afirmó el Viceministro. Prueba de ello es que
el índice diesel-tráfico fluctúa entre 27 y 37 toneladas por millón de
toneladas kilómetro; mientras, en las empresas dispersas por los
organismos tal indicador oscila entre 50 y 80 toneladas.
Durante el 2006, apuntó, mejoraron las operaciones de los buques de
carga general en las terminales portuarias, incrementándose el volumen
diario de descarga y extracción de mercancías hacia la economía
interna, y disminuyendo considerablemente la cantidad de productos
almacenados en áreas del puerto.
Sin embargo, subrayó Navarro Hernández, persisten algunas
deficiencias. Entre ellas mencionó la demora en la devolución de los
contenedores por parte de las entidades receptoras, las que muchas
veces, de manera incorrecta, los emplean como almacenes.
También la falta de coordinación entre empresas transportistas y de
la economía interna, provoca que a la llegada del camión el almacén
esté cerrado y la descarga de la mercancía tenga que esperar hasta el
día siguiente, en perjuicio de la necesaria rotación del vehículo.
El Viceministro mencionó, además, el déficit de remolcadores
(facilitan el proceso de atraque, desatraque y movimiento interno de
los buques en los puertos) y casillas ferroviarias, y el deterioro de
algunos camiones con más de quince años de explotación, situación que
esperan revertir con próximas inversiones.
Para la transportación de cargas por vía ferroviaria y automotor,
precisó, ya está aprobada la adquisición de varios miles de equipos.
Recientemente, dijo, arribaron las primeras 40 planchas
portacontenedores, silos para trasladar cemento, tanques-cisterna de
combustible, camiones, camionetas y motores.