Una de ellas se refiere a la ventaja de ser sede.
Es un tema siempre actual.
Y con mucha importancia respecto a los venideros Juegos
Panamericanos en Río de Janeiro, Brasil, de los que solo nos separan
exactamente cuatro semanas (se inauguran el 13 de julio).
Para quien todavía no lo sepa, se trata del principal compromiso
del deporte cubano en el actual año 2007, con el principio
fundamental de refrendar el segundo lugar que el país disfruta en el
medallero de esas citas cuatrienales desde la edición colombiana de
hace 36 años en Cali 1971.
Un viejo amigo me espetó —con la tranquilidad del vacacionista
tendido en la arena de una playa, tomando el sol y con una bebida
refrescante a su lado—, que no le inquietaba para nada la mantención
del segundo lugar por parte de Cuba en dichos Juegos, aunque estos
fuesen en Brasil.
Argumentó con desenfado que dicho país sede no tenía antecedentes
suficientes para llegar a los cómputos definitorios de medallas de
oro tradicionalmente obtenidos por nuestro deporte nacional. Eso es
verdad.
Pero en un primer acercamiento reflexivo al tema, a tenor con
dicha aseveración, lo primero que salta a la vista es que las
respectivas 72 y 69 medallas de oro de Cuba en las dos últimas
ediciones del 2003 y 1999, constituyen cifras alejadas de las más
prolíficas cosechas anteriores de 1995 (112) y 1991 (140) y hasta de
otra anterior de 80, en 1987.
Los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Cartagena 2006,
pusieron en evidencia hace menos de un año que por distintas razones
ya no cuentan con la misma potencia de antaño varios deportes
nuestros tradicionalmente aportadores de los decisivos premios
dorados.
Y aquella fue una competencia de menor rango cualitativo.
Quienes se han dedicado a sacar cálculos de cara a Río 2007
—siempre difíciles porque a ciencia cierta no se sabrá hasta el
último momento la cantidad y calidad de los rivales, sobre todo de
algunos países en algunos deportes clave, por la cantidad de preseas
que distribuyen—, son optimistas al endilgarle a los cubanos la
posibilidad de alcanzar esta vez entre 50 y 60 metales del más
brillante color.
Pero citamos dichos criterios solo como referencia, pues esta
reflexión no se encamina al análisis de la probable cosecha cubana,
sino hacia la potencial colecta de Brasil.
Retornemos entonces al tema de la ventaja de ser sede. Pero más
allá de la reiteración oral o escrita, que nadie duda, abordemos en
cifras reales lo que muestra en ese aspecto el devenir histórico de
estas reuniones multideportivas americanas.
En la tabla que acompaña a este análisis se comprueba
objetivamente cómo la sede multiplica su rendimiento en comparación
con la cita anterior.
Hay casos en que los incrementos superan el 1 000%.
Solo se brindan los por cientos en las medallas de oro, por ser
las que deciden en la posición final, pero podrán comprobar que en
los totales de medallas resultan mucho más beneficiosos los
incrementos para las sedes.
Por supuesto que no es el mismo avance cuando se trata de países
del primer nivel, me refiero a los situados entre los seis primeros.
Ni tampoco iguales las condiciones entre las citas más añejas y las
más recientes.
En semejante entorno de los últimos tiempos y del primer nivel
llaman la atención el 187% de Cuba en La Habana 1991 y el 364% de
Argentina en Mar del Plata 1995.
En la anterior ocasión como sede, en Sao Paulo 1963, Brasil
mejoró un 175% en comparación con Chicago 1959. Pero ya han pasado
44 años.
Brasil hoy día es un país poderoso en varios renglones, que
además está realizando progresos a pasos agigantados en el deporte.
Y sobre todo parece incuestionable que se presentará
monolíticamente con todo lo mejor que tiene en Río, porque en ese
concepto se parece a Cuba, que defiende lo suyo con fogoso
temperamento latino, que le gusta rivalizar, que tiene infatigables
hinchas como respaldo y no quieren perder a nada.
Se sabe que cuenta con instalaciones de primera con aspiraciones
justas a organizar unos Juegos Olímpicos y es un país potencia
mundial en varias disciplinas, muchas de ellas de conjunto, para
este caso no decisivas por aportar pocas medallas, aunque destaca
también en modalidades de los importantes deportes individuales.
Más tampoco el objetivo ahora es calcular sus posibles medallas
de oro por la vía tradicional.
Solo pretendemos la aproximación por medio de la referencia
histórica mostrada.
Si Brasil consigue, por ejemplo, mejorarse solo en el mismo 187%
de Cuba en 1991, ganaría entonces 54 de oro frente a las 29 de
cuatro años atrás. Si adelanta en un 200% llegaría a 58...
Y parece mucho más fácil optimizarse a partir de esas 29 de
Brasil en República Dominicana que desde las 80 de Cuba en
Indianápolis, siguiendo con el mismo patrón de muestra.
Todo el que quiera hacer pronósticos serios sobre las
posibilidades de Brasil, adelante, que los haga, pero seguro no pasa
de 40; es que no se trata de eso, sino de algo hasta cierto punto
"irracional", comprobado que favorece a los de casa fuera de todo
razonamiento objetivo.
¿Es que a alguien, tan solo uno, pudo siquiera soñar con las 140
de oro cubanas de 1991?, o, más reciente, ¿se atrevió alguno a
predecir el oro femenino del voleibol dominicano vs. Cuba en el
2003?
Por estas peculiaridades, además de las otras, el tema de
revalidar nuestro segundo lugar en el medallero habría que
observarlo no con la ligereza de un vacacionista en plena diversión
playera, sino con la seriedad que en la preparación para este nuevo
combate en la arena atlética exhibe día a día el movimiento
deportivo nacional.
|
Comportamiento histórico en el medallero
de los países sedes |
|
Sede |
País |
Pos.-Oros-% |
T-M |
P. Ant. |
Oros |
T-M |
|
1951-Buenos Aires |
ARG |
1ro-68 |
154 |
- |
- |
- |
|
1955-Ciudad México |
MEX |
3ro-17(425%) |
58 |
6to |
4 |
40 |
|
1959-Chicago |
EUA |
1ro-122(139%) |
249 |
1ro |
88 |
184 |
|
1963-Sao Paulo |
BRA |
2do-14(175%) |
53 |
3ro |
8 |
22 |
|
1967-Winnipeg |
CAN |
2do-12(120%) |
92 |
3ro |
10 |
62 |
|
1971-Cali |
COL |
7mo-5(500%) |
28 |
9no |
1 |
8 |
|
1975-Ciudad México |
MEX |
4to-9(129%) |
60 |
5to |
7 |
41 |
|
1979-San Juan |
PUR |
7mo-2(200%) |
21 |
11no |
0 |
10 |
|
1983-Caracas |
VEN |
4to-14(1 400%) |
76 |
9no |
1 |
10 |
|
1987-Indianápolis |
EUA |
1ro-168(114%) |
369 |
1ro |
148 |
302 |
| 1991-La
Habana |
CUB |
1ro-140(187%) |
265 |
2do |
75 |
175 |
|
1995-Mar del Plata |
ARG |
4to-40(364%) |
159 |
6to |
11 |
55 |
|
1999-Winnipeg |
CAN |
3ro-64(136%) |
196 |
3ro |
47 |
177 |
|
2003-Santo Domingo |
DOM |
9no-10(1 000%) |
41 |
14to |
1 |
10 |
|
2007-Río de Janeiro |
BRA |
? |
? |
4to |
29 |
124 |
P. Ant.— Posición anterior; T-M— Total de medallas.