Entre los resultados, Pardo Guerra distinguió las mejorías en el
entrenamiento y composición de los órganos de dirección, la
modernización del soporte tecnológico que asegura la transmisión y la
recepción de datos, el establecimiento de nueva guía y metodología
para determinar los riesgos, la superior calidad de la red dedicada al
monitoreo de los eventos extremos, así como de los mecanismos de aviso
y orientación a los ciudadanos, incluida la labor informativa
realizada por los medios de prensa.
Pese a los progresos, subrayó la necesidad de optimizar la
planificación económica y financiera del proceso de reducción de
desastres, y el enfrentamiento a los peligros de origen sanitario como
parte de las medidas para continuar fortaleciendo la bioseguridad en
el país.
Para el Ministro de las FAR, quien reconoció los avances, el
sistema de defensa civil en Cuba está obligado a adiestrarse cada vez
mejor, por las complejidades de los tiempos que se nos avecinan desde
el punto de vista climático y debido a fenómenos de otra índole.
Al respecto, recalcó la importancia de completar los órganos del
sistema de defensa civil en todos los niveles, con especialistas de
alta calificación, y ponderó la valiosa información aportada por los
estudios sobre vulnerabilidades, entre ellos los referidos a la sequía
y el probable incremento del nivel del mar.
En el ámbito de la defensa civil, al igual que en otros campos de
la vida nacional, enfatizó, una de las cosas más importantes es lograr
el mantenimiento de lo hecho. Las inversiones, orientó, están
obligadas a concebirse y ejecutarse con criterios sustentables.
Raúl constató las excelentes condiciones de la nueva sede del
Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, situada en la localidad de
Casablanca, a escasos metros del Instituto de Meteorología, cuyas
instalaciones también recorrió.
Según comentó Pardo Guerra, el inmueble ha sido acondicionado "a la
medida de nuestras necesidades". El Puesto de Dirección, ilustró,
dispone de un adecuado sistema de comunicaciones e informática y de
mapas para el trabajo operativo. Hay, además, garantías de suministro
eléctrico mediante grupos electrógenos y facilidades para el trabajo
de la prensa, lo cual incluye la posibilidad de realizar transmisiones
con unidades de remoto de radio y televisión.
En el Instituto de Meteorología, su director, el doctor Tomás
Gutiérrez Pérez, dio cuenta de lo hecho por la institución para
ejecutar las indicaciones previsoramente impartidas por el Comandante
en Jefe Fidel Castro en septiembre del 2004, en ocasión del huracán
Iván; con vistas a fortalecer el sistema meteorológico nacional.
Gutiérrez Pérez precisó que, en cumplimiento de las orientaciones
del Comandante, fueron sometidos a automatización todos los radares
instalados, se mejoraron y ampliaron las presentaciones e
informaciones acerca del tiempo en la Televisión, ganaron calidad los
pronósticos y cambió el diseño del sitio web del Instituto, cuyos
datos se actualizan diariamente.
En esa página digital, agregó el doctor, está disponible la
información satelital y la proveniente de los ocho radares
meteorológicos. Actualmente, comentó, han mejorado de manera sensible
los accesos al sitio, y su contenido es consultado por especialistas y
entidades extranjeras.
Subrayó igualmente que la modernización de los radares, con un
importante ahorro económico, es fruto de la tecnología desarrollada
por el Centro de Radares de Camagüey. Mediante esos equipos y un
octavo montado posteriormente, se cubre todo el territorio cubano.
Siguiendo las direcciones de trabajo planteadas por Fidel, se ha
impulsado, además, la formación de nuevos especialistas, la reparación
de los centros meteorológicos provinciales y de las estaciones
meteorológicas, además de la renovación de su equipamiento. A ello se
une la modernización lograda en las infocomunicaciones del sistema
meteorológico nacional.
Según recordó el experto, actualmente las investigaciones están
centradas en aspectos clave como cambio climático, eventos
climatológicos extremos, contaminación atmosférica, lluvia provocada,
desarrollo y asimilación de nuevas tecnologías, energías eólica y
solar. Durante la conversación, Raúl reiteró la indicación de
proseguir la modernización no solo con concepciones rigurosamente
científicas, sino también racionales desde la perspectiva material y
financiera, sin desatender en un ápice las exigencias del
mantenimiento.
Allí valoró, entre otras, las labores del Centro de Pronósticos
dirigido por el doctor José Rubiera y del dedicado a la Meteorología
Marina. Además, observó la modernización del nodo central de la red
meteorológica nacional.
El Segundo Secretario del Partido concluyó la jornada en el Centro
Cultural Casa del Che en La Cabaña. La edificación, próxima a las
anteriormente visitadas, fue reabierta hace siete meses y ya ha
recibido a varios miles de personas, buena parte de ellas turistas y
escolares de las zonas aledañas, participantes en los talleres de
creación artística que allí se imparten. Fue, como escribió en el
libro de visitantes, "una profunda emoción" estar en la casa donde por
primera vez durmió el Che al llegar a la capital el 3 de enero de
1959, tras el triunfo de la Revolución.
El general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, viceministro
jefe del Estado Mayor General, otros generales, jefes de direcciones
del MINFAR y Fernando González Bermúdez, ministro en funciones de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, acompañaron a Raúl en el
recorrido.