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— La selección arbitraria de funcionarios públicos según sus
inclinaciones políticas afecta también en Estados Unidos al sistema
federal de inmigración, denunció hoy el diario La Opinión.
Existe actualmente una mala elección de jueces migratorios como
resultado del exceso de influencia política de la administración del
presidente George W. Bush en la designación de fiscales federales,
censuró el periódico hispano.
Subrayó que tal contaminación de intereses perjudica
significativamente la eventual parcialidad de los tribunales de
inmigración, y es otra mancha vergonzosa para el Departamento de
Justicia norteamericano.
La inexperiencia y falta de conocimientos de los profesionales
escogidos por el gobierno son errores pagados por muchos inmigrantes
con la deportación o la cárcel, apunta la publicación.
Es sabido que el Fiscal General Alberto Gonzales y su ex ayudante
Monica Goodling escogen a los candidatos midiendo su lealtad
republicana y hacia Bush, por eso ambos directivos deben ser
sancionados, subraya La Opinión.
Hace tiempo que pedimos la salida de Gonzales por su excesiva
cercanía a la Casa Blanca, un hecho que le impide cumplir eficazmente
con su trabajo de proteger a los ciudadanos estadounidenses, concluye
el rotativo.