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— Un grupo de manifestantes demandaron hoy ante la embajada de Estados
Unidos en la capital de Kirguistán el cierre y desmantelamiento de la
base militar norteamericana en el aeropuerto de Manas.
Este enclave, que ha constituido tema de controversia con Rusia y
otros aliados regionales por la presencia creciente del Pentágono en
Asia central, comenzó a funcionar en 2001 para el pertrecho de tropas
estadounidenses, tras la invasión a Afganistán.
Activistas del denominado movimiento "Por la retirada de la base
norteamericana del territorio de Kirguistán", exigieron asimismo la
entrega a los tribunales del uniformado Zakari Helfild, acusado del
asesinato de un ciudadano del país en diciembre pasado.
Otras agrupaciones no gubernamentales solicitaron al gobierno la
realización de una inspección sobre la situación ecológica del
territorio aledaño a la base, en un radio de 50 kilómetros, y que los
resultados se difundan entre la opinión pública.
Los promotores de la protesta señalaron que en los próximos días
efectuarán un mitin en los alrededores de la base militar en el
aeropuerto capitalino de Manas.
Bishkek anunció el pasado año la posibilidad de una anulación del
acuerdo con Washington a tenor de una declaración de la Organización
para la Cooperación de Shanghai, impulsada por Rusia y China.
Sin embargo, el presidente Kurmanbek Bakíev aplicó nuevas
condiciones al arrendamiento de la base aérea con un incremento del
pago.
El parlamento kirguiz adoptó hace una semana una resolución que
plantea un análisis, en breve plazo, sobre la conveniencia para la
nación centroasiática de la permanencia de tropas estadounidenses en
territorio nacional.