Por
increíble que parezca, una empresa de Estados Unidos se ha
especializado en funerales espaciales. La Space Services Inc. (SSI),
fiel a la máxima de que para el capital todo es mercancía —incluso los
seres humanos—, decidió hacer dinero fácil al enviar cenizas de
difuntos al espacio sideral por el precio de no menos de 495 dólares.
Uno de los primeros en solicitar el servicio —expresado en su
última voluntad— fue James Doohan, actor estadounidense, quien hizo
época en una serie de ciencia ficción en la década de los años 60 del
pasado siglo, Viaje a las estrellas, donde personificó al
popular ingeniero Montgomery Scott (Scotty).
Doohan murió a los 85 años en el 2005 y recién se cumplió su deseo,
pues lo que quedaba de él fue colocado en un cohete y ¡zas!, hacia el
cosmos. Junto a sus cenizas también iban las del astronauta Gordon
Cooper y de unas 200 personas más.
Pero, vaya contratiempo, los restos, "despachados" a finales de
abril, fueron encontrados tras más de dos semanas perdidos, luego de
que volvieran a la tierra, según anunció la empresa organizadora de
tan insólitas exequias.
Rick Homans, director ejecutivo de la compañía en Nuevo México,
comentó que el hallazgo da pie para decir que la "misión fue
cumplida". Y, sin demasiada novedad, como algo natural, argumentó: "el
último viaje al espacio de Scotty y de Gordon Cooper tomó un poco más
de tiempo del esperado, pero estamos seguros de que su trayecto fue
estupendo".
El 11 de mayo, la SSI reconoció haber tenido dificultades para
encontrar la parte del cohete que estaba cargada con los despojos
humanos, los cuales cayeron en una zona escarpada y de difícil acceso
a 50 kilómetros del lugar del lanzamiento.
Lo que vino después fue la devolución de las cenizas a los
familiares, mientras la SSI se embolsillaba una buena ganancia.