Por ejemplo, uno de los principales hombres del cuadro egipcio
que nos visita, el pasador Abdel Salam, no vino a La Habana por
haber jugado con el club Treviso en el final de la lid italiana. Es
lógico que, después de una temporada extendida de octubre del año
pasado hasta abril-mayo del 2007, estas figuras necesiten un
descanso.
Quizá el más perjudicado con este tema de la programación sea el
plusmonarca Brasil. Campeón de la Liga Mundial desde el 2003,
titular olímpico y del orbe, enfrenta ahora una delicada situación,
cuando prescindirá de sus principales cartas, no solo para su choque
inicial con Sudcorea de este fin de semana, a donde viajó con solo
11 jugadores.
El director técnico Bernardo Rezende alertó de que posiblemente
algunos de sus voleibolistas clave no retornen a la formación hasta
pasadas dos semanas o más, por lo cual considera difícil para su
actual elenco clasificar rumbo a la finalísima de la Liga, del 11 al
15 de julio, en Katowice, Polonia.
No es la primera vez que este mal aqueja al clásico liguero.
Sobre el particular se habla desde hace años, pero la realidad ha
demostrado que los organizadores de las distintas ligas
internacionales no están dispuestos a terminar antes sus torneos,
para beneficio de un evento seguido en el mundo por millones de
personas.
Ahora bien, porque no tengan a la totalidad de sus luminarias, no
sería acertado menospreciar a cualquiera de esas selecciones
integrantes de la elite, porque países como Rusia, Italia y Brasil
poseen suficientes reservas (acorde con sus grandes poblaciones)
para mantener un nivel cualitativo estable, aún sin sus estrellas, y
clasificar para la ronda conclusiva de la Liga.