Más de 21 mil 800 acciones de rehabilitación de redes eléctricas
acometió la provincia de Santiago de Cuba desde la explotación de los
vehículos de procedencia china, como parte de la Revolución
Energética.
Esas incluyen la sustitución de alrededor de cinco mil 800 postes y
de 160 kilómetros de cables de la red de distribución, cambio de
acometidas en mal estado o capacidad inadecuada, breaker monofásico y
metros contadores obsoletos.
Otras tareas fueron la división de circuitos secundarios, aumentos
de capacidad en transformadores e instalación de conectores en las
líneas y grampas UDC, estos dos últimos dispositivos para evitar
falsos contactos y de hecho interrupciones en el servicio.
A partir del funcionamiento del nuevo parque de equipos hace apenas
un año, se aumentó la capacidad en 17 subestaciones y fueron
eliminadas mil 793 zonas de bajo voltaje, que beneficiaron a cerca de
25 mil clientes.
Intensas jornadas que llegan casi hasta al anochecer cumplen los
trabajadores eléctricos para impulsar el programa de rehabilitación de
redes, el cual redunda en la estabilidad del servicio que llega a las
viviendas y centros laborales.
Todo ese quehacer fue posible por la disponibilidad de modernas
camionetas y cestas y grúa-barrena, que ahorran niveles importantes de
combustibles.
Cuba inició su Revolución Energética en el 2005, con la
transformación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y la
sincronización a este de Grupos Electrógenos, con el fin de eliminar
los apagones.
Contempla, además, la sustitución de equipos electrodomésticos
gastadores, distribución a la población de otros para la cocción con
electricidad y el cambio de bombillos incandescentes por ahorradores.