— La muerte de otros seis soldados estadounidenses en diferentes
regiones del Iraq convirtió a mayo en el segundo mes más mortífero del
actual año para las tropas norteamericanas en ese país, informó hoy el
mando.
Cinco de los decesos ocurrieron el jueves y uno el martes, mientras
seis efectivos más resultaron heridos, cuatro de ellos la víspera,
según reportes del Ejército de Estados Unidos.
En una de las acciones dos uniformados de la división multinacional
Bagdad y un intérprete iraquí perecieron al oeste de aquí, al ser
alcanzados por la detonación de un artefacto explosivo al borde de la
carretera.
Otro más perdió la vida en la provincia de Salaheddin en un hecho
similar, en tanto un cuarto fue abatido a tiros de armas ligeras en
Diyala, al norte de la capital.
Una bomba colocada en la vía estalló al paso de un vehículo en la
provincia de Nínive y quitó la vida a otro militar, indicó la fuente.
La sexta víctima mortal murió también por la explosión de un
artilugio dinamitero en una zona bagdadí.
Con estas muertes asciende a 91 el total de soldados
norteamericanos caídos en este país del golfo Pérsico en lo que va de
mayo, superado sólo por abril cuando perecieron 104, en su mayoría
liquidados en enfrentamientos con la resistencia.
Desde el inicio de la invasión y posterior ocupación de Iraq en
marzo de 2003 perdieron la vida tres mil 442 estadounidenses y más de
25 mil 200 sufrieron heridas.
Fuerzas de la resistencia, en tanto, destruyeron un puente que une
los barrios de Al Jadra y Al Adel, en Bagdad, la noche del jueves,
informó la agencia de noticias iraquí INA.
La carga explosiva colocada demolió al menos 10 metros de la vía,
lo cual hizo que cayera, señaló.
Los acontecimientos ocurren cuando EE.UU. intensifica sus
operaciones de control en la capital y otras regiones iraquíes, y la
Cámara de Representantes aprueba 120 mil millones de dólares para
sostener las guerras de Iraq y Afganistán.
Mientras, unos 20 cadáveres con señales de tortura e impactos de
bala en la cabeza fueron encontrados por la policía en las últimas
horas en zonas de la capital, que eleva la cifra de personas muertas
en estas circunstancias a 50 en apenas 24 horas.