— El gobierno boliviano persiste hoy en su rechazo a los Tratados de
Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y asevera que son de mayor
beneficio proyectos integracionistas como la Alternativa Bolivariana
para las Américas (ALBA).
El propio presidente, Evo Morales, es el principal impulsor del
llamado Tratado de Comercio con los Pueblos (TCP) que complementa la
relación de las naciones firmantes del ALBA, entre ellas Cuba,
Venezuela y Nicaragua, según su apreciación.
La víspera, en un acto de entrega de tractores en el central
departamento de Chuquisaca, Morales explicó que su gobierno se opone a
los TLC porque son una réplica en menor escala del Área de Libre
Comercio de las Américas (ALCA), patrocinada por Washington hace una
década, aunque sin resultados.
En ese sentido, aseveró que el ALCA ha sido derrotada en Bolivia
con el respaldo del movimiento campesino y las organizaciones
sociales, y cuenta además con la cooperación de muchos otros países,
entre ellos Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Morales manifestó su apego al TCP, que busca un intercambio "justo"
para que el mercado beneficie a los pequeños productores, asociaciones
y cooperativas campesinas.
En lugar de un TLC con EE.UU., el Gobierno realiza gestiones para
lograr que las autoridades norteamericanas amplíen la vigencia de la
Ley de Preferencias Arancelarias Comerciales Andinas y Erradicación de
Drogas (ATPDEA), antes que fenezca en junio próximo, agregó.
El mandatario explicó que los acuerdos TCP-ALBA permiten descubrir
potencialidades productivas y comerciales de la nación andina, entre
ellas el fomento de la microempresa.
Asimismo ponderó la posibilidad de acceder a nuevos créditos,
gracias a la reciente creación por el ejecutivo del Banco Desarrollo
Productivo.