El
éxito de la Copa Mundial de Fútbol en el 2010 será un espaldarazo a
una nueva candidatura olímpica de Sudáfrica, comentó en La Habana
Danny Jordaan, presidente del Comité Organizador del próximo torneo
balompédico.
Jordaan viajó a la Isla como parte de una delegación que asiste a
la jornada por los pueblos del África y partirá mañana hacia Zurich,
al Congreso de la Federación Internacional (FIFA), en cuyo contexto
rechazará campañas contra la organización que él preside. Sudáfrica
aspiró a los Juegos Olímpicos del 2004, votación ganada por Atenas.
En su encuentro con la prensa ayer, tras visitar la Escuela
Nacional de Fútbol Mario López, donde departió con directivos,
entrenadores y jugadores de la selección nacional, Jordaan criticó
que "el mundo no esté listo para ver unas Olimpiadas en África".
Recordó que África en el fútbol ha aportado lo mejor a Europa,
jugadores que garantizan el espectáculo y el mercado balompédico,
una economía, aseguró, que propicia 11 000 millones de dólares y en
ese beneficio es importante la contribución de los africanos a los
clubes y ligas del Viejo Continente.
"¿Por qué a nosotros entonces no se nos da lo mejor? ¿Dónde está
esa reciprocidad?", se preguntó en alusión a las aspiraciones
olímpicas de su país y a lo que pudiera significar la próxima Copa
Mundial, "que demostrará la capacidad africana" y será "el
redescubrimiento de ese Tercer Mundo". Según sus cálculos, el primer
mundial africano creará unos 150 000 empleos y generará cerca de 8
000 millones de dólares.
Jordaan aprovechó para salir al paso nuevamente a las versiones
de retrasos y problemas organizativos de Sudáfrica para recibir el
Mundial, campaña que incluso ha dejado entrever un retiro de la
sede.
"Estamos muy felices con el progreso de los preparativos. Quienes
nos critican nunca han estado en nuestro país; esas acusaciones no
se basan en la realidad. El Mundial no nos fue dado por una caridad,
nos ganamos ese derecho tras 10 años de tenaz lucha", comentó antes
de referirse al papel de varias personalidades en esa promoción,
encabezadas por el luchador antiapartheid Nelson Mandela.
"Nadie se va a despertar un día y llevarse la Copa de Sudáfrica,
eso, sencillamente no va a ocurrir", añadió, para luego refutar
incluso a quienes han considerado que solo causas como un conflicto
local o una catástrofe natural pudieran dar al traste con el
auspicio del torneo. "Imposible, ninguna de las dos cosas van a
ocurrir, ni guerra civil ni terremotos", pronosticó el directivo
sudafricano, en clara alusión al presidente de la FIFA, el suizo
Joseph Blatter. "Seríamos irresponsables en caso de catástrofe
natural si no tuviéramos otras soluciones".
La visita del alto ejecutivo sudafricano fue vista como una
importante oportunidad del fútbol cubano de estrechar relaciones con
esa nación.