El compositor, escritor y periodista Félix Benjamin Caignet,
autor de la primera radio novela cubana, murió hace hoy 31 años y su
recuerdo perdura por la trascendencia de su obra en el mundo.
De su tierra natal, San Luis, en Santiago de Cuba, llegó a la
capital provincial, y aunque su formación fue autodidacta escribió
para diversos medios y se introdujo en el mundo cultural, dando los
primeros pasos en la emisora local.
Sus inicios fueron en programas infantiles donde narró cuentos
amenos y divertidos de su propia inspiración como las Aventuras de
Chelín, Bebita y el enanito Coliflor, con gran acogida en su debut
radial y que sería esta la semilla que germinó en ese importante
medio.
En 1948 salió al aire la radionovela El derecho de nacer,
con 134 capítulos, la cual marcó una etapa en ese género en Cuba y
Latinoamérica, pues rompió esquemas establecidos en las
dramatizaciones por el estilo muy propio del autor.
Este dio suma importancia al papel del locutor para hacer
trabajar la imaginación del oyente, por eso el éxito de la obra que
tuvo como punto de partida un hecho que dejó una dolorosa huella en
su vida.
Félix B. Caignet también se hizo famoso por piezas musicales como
Te odio, Sin lágrimas, Mentira, Quiero besarte y el pregón
Frutas del Caney, dedicado a esa tierra santiaguera muy pródiga
para las frutas y de un paisaje singular.
Casi todas sus composiciones fueron popularizadas por el Trío
Matamoros, Rita Montaner, Ñico Saquito, Compay Segundo y muchas
otras figuras de renombre internacional de Cuba y el extranjero.
Sones, guarachas, boleros, guajiras y música infantil forman
parte de la labor creadora de B. Caignet, quien además escribió
poemas e hizo periodismo en publicaciones de la Isla.