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Al menos 146 mercenarios murieron por acciones de la resistencia
iraquí durante el primer trimestre de 2007, una cifra record que
augura más bajas para las empresas contratistas, informa hoy The New
York Times.
Con los decesos de este año, aumentó a cerca de mil el número de
civiles que fallecieron por trabajar para compañías privadas asociadas
al ejército estadounidense, precisa el diario en base a datos
ofrecidos por el Departamento de Trabajo norteamericano.
Cálculos oficiales estiman que desde el inicio de la invasión a la
nación árabe en marzo de 2003, más de 12 mil mercenarios recibieron
heridas de consideración.
Las muertes y los accidentes de trabajo de los contratados
transcurren en el mayor silencio mediático pues, tanto el Pentágono
como las empresas para las cuales trabajan se desatienden de ellos una
vez que sufren las lesiones.
Un funcionario del departamento de Defensa durante la época de la
administración Reagan refirió que los rebeldes persiguen a los blancos
menos fuertes, y por ello atacan con mayor frecuencia a los objetivos
custodiados por tropas mercenarias.
Las estadísticas señalan que cada cuatro muertes de soldados en
Iraq, cae un mercenario estadounidense, iraquí o de cualquiera de las
otras naciones que mantienen personal en la nación del Golfo Arábigo
Pérsico.