Rolando Rodríguez

Bajo su lupa, la historia

MICHEL HERNÁNDEZ
michelher@granma.cip.cu

Foto: JOSÉ M. CORREAEntre la investigación y el riesgo vive un escritor que trabaja con la misma paciencia de un afinador de piano. Cada día se levanta para continuar inmerso en lo mejor que sabe hacer: reflejar la historia de esta nación en obras que mantienen una íntima geografía espiritual con la ruta de revolucionarios de pensamiento y acción desde José Martí, pasando por Raúl Roa, hasta el Che Guevara. Y hoy sigue empujando los ejes de su escritura en dirección al nuevo milenio.

Seguramente con próximos proyectos resonando en la mente como las notas de una canción de cabecera y confortado por sus aportes a la historiografía cubana, llegó este hombre al espacio El Autor y su Obra, en el Palacio del Segundo Cabo, donde colegas y amigos le ofrecieron el aliento necesario para conservar la vitalidad y precisión en sus letras, que ya ocupan un sitio descollante en la ecuación de los misterios de la historia cubana.

Para Rolando Rodríguez (Santa Clara, 1940), la vida puede ser un libro aún por escribir. Pero ya ha dado fuertes pasos en ese terreno. Su búsqueda lo ha llevado como un Sherlock Holmes moderno a "los magníficos archivos de Washington y de España", según expresó, actividad que le ha facilitado desarrollar una obra pródiga en el rastreo de las claves de nuestra nacionalidad.

Entre esos títulos cardinales frutos de la exploración se hallan España y Estados Unidos, Bajo la piel de la manigua; Cuba: la forja de una nación, La revolución inconclusa; los Mangos de Baraguá contra el Pacto del Zanjón, Cuba: en busca de las claves de su historia; El largo camino de la independencia; Cuba y José Martí; Dos Ríos: a caballo y con el sol en la frente, Los Documentos de Dos Ríos, y Una edición memorable: el Diario del Che en Bolivia. Rolando no sufre de paralizante duda cuando afirma: "Yo busco la verdad en mi escritura. No soy imparcial y creo que ningún revolucionario verdadero deba serlo".

El presidente de la Unión Nacional de Historiadores y del Instituto de Historia de Cuba, Raúl Izquierdo, miembro de un panel de amigos cuyas palabras sonaban a diálogo de una excelente película biográfica, dijo acerca del tributo de Rodríguez: "Sus libros y los artículos que ha publicado en la prensa han contribuido a enriquecer el patrimonio histórico del país y forman parte de un catálogo de obligada consulta para profundizar en la historia de Cuba".

La investigadora Ana Cairo extrajo del archivo de la memoria la novela del homenajeado, República angelical, sobre la Revolución del 30. El historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, con un caudaloso río de palabras, se unió a la tarde de distinción a la labor de un autor que también ha puesto sus sentimientos por escrito.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir