.— No
obstante Cuba ser una muy pequeña parte del documental Sicko, de
Michael Moore, los actores de ese filme dijeron que desean regresar a
la isla, publicó hoy el sitio web del ganador del Oscar por Bolos para
Columbine.
"Este viaje (a Cuba) abrió mis ojos", afirmó Bill Maher, de 54
años, uno de los voluntarios que fueron al rescate de las víctimas,
cuando el desastre de las Torres Gemelas y que después recibió
asistencia gratuita para sus dolencias en la isla.
"Yo no tenía una buena información sobre Cuba. Recordaba la crisis
de los misiles (de 1962). ?Y saben una cosa ahora?. Voy a regresar",
agregó Maher.
"Yo también voy contigo", dijo Reggie Cervantes, el primero que le
dio el Si a Michael Moore para hacer el documental que ha provocado un
escándalo político y judicial en Estados Unidos.
"El viaje fue agradable", añadió Cervantes, de 46 años, quien sufre
de complicaciones pulmonares, reflejos en el esófago, infección en los
ojos y múltiple estrés por la cantidad de polvo contaminado que
recibió en aquella jornada trágica.
"Me sentí (en Cuba) como dentro del surrealismo. Me preguntaba
¿realmente estoy aquí?, reflexionó Cervantes.
Los ocho pacientes que viajaron a Cuba se asombraron de que allí el
servicio médico es gratuito y los precios de las medicinas muy
asequibles para gente humilde como ellos.
John Graham, un carpintero discapacitado, contó su historia: fue a
trabajar cerca del Trade World Center el día de la catástrofe, lo
cogió en el lugar el segundo avión que se estrelló, trató de ayudar y
ahora siente arder su esófago, y carga con una sinusitis crónica.
El desastre para este hombre no acabó con el derribo de las torres,
dejó de trabajar en 2004, después rompió con su mujer y ahora no puede
con sus 400 dólares de pensión ni siquiera pasarle remesa a sus hijos.
En Cuba, donde pasó cinco días, fue examinado por los médicos y
recibió tratamiento y medicamentos.
Michael Moore y su productora Meghan O'Hara demandaron
recientemente del gobierno del país más rico del mundo y su sistema de
salud "igual tratamiento que el que reciben todos los cubanos. No los
extranjeros -aclararon- sino el de la gente".