La sustitución de electrobombas en los hogares y entidades
estatales de la provincia de La Habana posibilitó reducir el consumo
eléctrico en el sector hidráulico de ese territorio.
Desde finales del 2006 la instalación de unos 19 mil de esos
equipos en las casas de una y dos plantas permitió bajar el consumo de
energía eléctrica de 20 mil 328 kiloWatts mensualmente a
aproximadamente ocho mil 700.
El ingeniero Abel Salas, delegado provincial de Recursos
Hidráulicos, informó a la AIN que en los municipios que concluyeron
esa fase del trabajo iniciaron la segunda etapa, en la cual prevén
instalar otras seis mil en los edificios de hasta dos niveles.
Paralelamente, sustituyeron unas 300 electrobombas en inmuebles de
tres a cinco niveles y llegarán a 612 al finalizar mayo, a la vez que
comenzaron el cambio en centros de Educación, Comercio, Salud Pública
y Educación Superior, y así proseguirán por otros sectores,
puntualizó.
También fue evaluado el estado técnico de las bombas sumergibles de
las estaciones de bombeo, lo que arrojó la necesidad de cambiar 182 de
215 que tiene activas el territorio, dijo.
Para el avance de esta tarea son remozados las casetas y se
evaluados los grupos electrógenos necesarios, los cuales suman 89 que
beneficiarán al 93 por ciento de la población, equipos imprescindibles
dadas las características técnicas de los paneles y bombas
sumergibles, expuso.
Con el fin de estabilizar el abasto de agua a quienes la reciben
por medio de acueducto se sustituyen las bombas ineficientes e
instalan grupos electrógenos emergentes (GEE), lo cual garantizará el
bombeo para los sectores residencial y estatal cuando se produzcan
interrupciones del servicio eléctrico, aseguró.
Precisó que con esas inversiones resolverán en buena medida una de
las principales quejas sobre este servicio, además de contribuir a la
calidad de vida.
Se intensifica, además, la eliminación de los salideros por donde
escapa el agua bombeada lo cual implica la pérdida de buena parte del
combustible empleado y la electricidad.
Las redes son muy antiguas y están deterioradas, por lo que la
dirección del país, junto con el Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos, desarrolla inversiones que coadyuvarán a solucionar esta
situación, como las nuevas fábricas para producir tubos construidas en
la Isla