Como bien explicó a este diario el doctor Julio González Sampedro,
miembro de la comisión nacional asesora del Programa de Hipertensión
Arterial del Ministerio de Salud Pública, urge crear una conciencia
universal de que puede prevenirse la aparición del mal o mantener bajo
control a quienes ya lo padecen, si se adoptan estilos y hábitos de
vida sanos.
Estos incluyen el abandono del hábito de fumar, la reducción del
consumo de sal común, eliminar las grasas saturadas, evitar el
sedentarismo y la obesidad, y disminuir la ingestión de bebidas
alcohólicas.
Según cifras expuestas por el doctor González, una persona con
hipertensión arterial no controlada durante diez años tiene de un 20 a
un 30 % de probabilidad de desarrollar una cardiopatía isquémica, y
entre un 6 y un 8% de sufrir un accidente cerebrovascular. Cada año la
enfermedad mata a unos 15 millones de seres humanos en todo el orbe.
Un paciente es considerado hipertenso cuando al menos en dos
ocasiones que se tome la presión, las cifras de máxima y mínima en
condiciones de reposo son iguales o superiores a 140 y 90,
respectivamente.
El especialista subrayó que más de la mitad de los casos suelen ser
asintómaticos, por eso los médicos califican a esta enfermedad como la
"asesina silenciosa". (O.P.)