.— La destrucción de un helicóptero y daños a otros nueve fue el saldo
hoy de un bombardeo contra una base aérea estadounidense en Taji, en
el norte de esta capital.
El impacto de varios morteros sobre las aeronaves provocó que
algunas se incendiaran sin causar víctimas, señalan reportes de
prensa.
Un testigo aseguró que las naves afectadas son 16, aunque el mando
norteamericano reconoció sólo la cifra inicial de 10. El Departamento
de Defensa admitió el suceso sin explicar detalles de posibles
autores.
En los últimos días varios proyectiles impactaron en la fortificada
Zona Verde, en Bagdad, y al menos seis personas perdieron la vida,
cuatro de ellos contratistas extranjeros que brindan servicio a las
tropas de Estados Unidos.
El área acoge a las embajadas de Washington, Londres y otras
naciones, además de las oficinas centrales del gobierno iraquí.
Ciudades como Mosul, Kirkuk, Kerbala, Baquba y otras fueron
escenario de ataques y atentados con coches bomba.
En la primera de ellas, se mantuvo por segundo día consecutivo el
toque de queda después de los ataques del miércoles que dejaron
decenas de muertos y heridos, y donde hoy perecieron cuatro policías
iraquíes en enfrentamientos con la insurgencia.
Como parte de las redadas que tienen lugar en Mosul las fuerzas de
seguridad locales dieron muerte a dos presuntos rebeldes y apresaron a
otras 70 personas bajo el supuesto de estar vinculadas a los
acontecimientos de ayer.
Un funcionario del Ministerio del Interior iraquí, por otra parte,
informó que fueron detectados 926 falsos policías, distribuidos entre
las fuerzas de seguridad por todo el país.
Mientras, continúa la intensa búsqueda de tres soldados
estadounidenses desaparecidos desde el sábado en la zona de Mahmudiya,
al sur de Bagdad, sin que existan rastros de los mismos.
La alianza rebelde Estado Islámico de Iraq se atribuyó la captura
de los efectivos y pidió suspender las operaciones de rastreo.