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Un grupo bipartidista de senadores estadounidenses anunció hoy haber
alcanzado un acuerdo con la Casa Blanca encaminado a la normalización
legal de millones de indocumentados extranjeros.
El proyecto apunta hacia la creación de un programa para supervisar
la entrada de trabajadores foráneos, principalmente destinados a
labores agrícolas.
También preconiza el reforzamiento de la seguridad fronteriza, uno
de los acápites sobre el cual más insisten los delegados del
presidente George W. Bush, recordó el diario Houston Chronicle.
El compromiso sobrevino luego de semanas de negociaciones entre los
demócratas liberales y los republicanos más conservadores, y podría
generar una modificación definitiva de la legislación antes de
diciembre de 2007.
Edward M. Kennedy, senador por Massachussets, confía en que el
pacto prospere y se convierta en un plan de reforma migratoria
integral antes de fines de junio.
También el presidente Bush presiona a los legisladores de ambos
partidos para que logren un tratado lo antes posible, y decidan el
futuro legal de casi 12 millones de indocumentados asentados en este
país.
Considerando las multitudinarias marchas pro-inmigrantes que se han
sucedido en numerosas ciudades de Estados Unidos, el gobernante busca
una solución urgente para el debate y una nueva ley que pueda
promulgarse en 2007.