Ambos dirigentes completaron a puertas cerradas el traspaso de
poderes, incluida la entrega al mandatario electo del código secreto
del arma nuclear, mientras numeroso público se apostaba en las
inmediaciones de la elegante sede de los dignatarios franceses.
Según Prensa Latina, la era Sarkozy comienza signada por numerosas
expectativas que van desde el temor a una visión radical y demasiado
derechista de su mandato, hasta las esperanzas de que se convierta en
un reformador capaz de devolver la bonanza económica a la nación.
Aunque derrotó a la socialista Segolene Royal y desbarró de la
izquierda durante la campaña electoral, Sarkozy pretende formar una
administración de carácter pluralista con algunas figuras de otras
tendencias políticas en su Gabinete.
De esa forma quiere asegurarse otro triunfo contundente en las
venideras citas con las urnas para la formación de la nueva Asamblea
Nacional, el 10 y el 17 de junio.