La construcción de tres estadios, en Mérida, Barquisimeto y
Maturín, y el remozamiento de otros seis está a punto de concluir
para realizar el magno evento en nueve ciudades sede.
Por primera vez en la historia de estos certámenes, presentados
por la Confederación Sudamericana de este deporte (CONMEBOL), un
Estado y sus gobernaciones asumen en su totalidad el costo de las
obras, que una vez concluido el torneo dejarán para el pueblo una
importante infraestructura a favor del deporte. Este esfuerzo se une
a otras nuevas edificaciones en marcha como parte de los planes de
desarrollo de las ciudades sede de la competencia: San Cristóbal,
Mérida, Barinas, Maracaibo, Caracas, Barquisimeto, Puerto la Cruz,
Maturín y Puerto Ordaz.
Según
explicó José Francisco Reinoso, quien fuera durante 14 años portero
de la selección cubana de esta disciplina y uno de los asesores del
Comité Organizador de la Copa, algunas de las instalaciones
acomodarán hasta 52 000 personas. En ellas funcionarán pizarras
electrónicas de última generación y sistemas de seguridad por
circuito cerrado.
Reinoso llegó a Venezuela el 4 de junio del 2005 como
colaborador, honor ganado por ser una gloria deportiva de nuestro
país. Entrenó a futbolistas menores de 20 años en el estado de
Cojedes (centro de la nación) y participó en los Juegos Nacionales
de los Andes 2005, antes de pasar a su nueva responsabilidad.
Si estableciéramos un orden de importancia en las lides
organizadas por la Federación Internacional de Fútbol Asociación
(FIFA), la Copa del Mundo ocuparía el primer lugar, seguida por la
Eurocopa y en tercer escaño la Copa América, aunque cuando hablamos
de balompié, este es el certamen regional más antiguo del planeta,
creado en el año 1916, aseguró el ex cancerbero.
Al clásico asistirán 10 países afiliados a la Confederación
Sudamericana y dos invitados, boletos que en los últimos años han
recibido México, Estados Unidos, Costa Rica, Honduras y Japón, entre
otros.
El fruto más importante que dejará la Copa será su importante
aporte al proyecto de masificación del fútbol entre los niños de
Venezuela. La idea es coordinar el programa social Barrio Adentro
Deportivo con otras instituciones, para no dejar caer el entusiasmo
que generará entre los menores la realización de la próxima Copa
América, concluyó Reinoso.