Desde
que sonó la diana mambisa hasta que la reciedumbre combativa de una
rumba coral puso punto final a la velada, las músicas y los versos
que se escucharon en la Tribuna Antimperialista José Martí
multiplicaron en cada cubano el sentimiento de repulsa contra la
impudicia con que el gobierno de Estados Unidos ha dado abrigo al
connotado terrorista Luis Posada Carriles.
Miles de jóvenes compartieron el concierto con el cual alrededor
de 300 músicos y actores exigieron respeto al más elemental sentido
de la justicia, rindieron tributo a las víctimas de tanta barbarie
alentada por el imperialismo yanki y reclamaron libertad para los
Cinco luchadores antiterroristas cubanos prisioneros en los EE.UU.
Al comienzo de la velada, Ana Victoria Casadesús, en nombre del
Comité Nacional de la UJC, subrayó cómo el no enjuiciamiento de
Posada revela el íntimo compromiso de la familia Bush con el
criminal.
El acto fue presenciado por Julio Martínez, primer secretario de
la UJC, junto a dirigentes de la organización y del Ministerio de
Cultura.