Llevando
como nombre ese vocablo de origen aborigen que alude al alma de las
cosas, Guayza, un grupo de creación avileño creado en el 2002, ha
sabido incorporar, de manera experimental, elementos artesanales
característicos de nuestras tradiciones culturales a las más
recientes orientaciones en el vestir.
El bordado realizado de manera manual con una respetable relación
de puntos, algunos prácticamente olvidados —punto espuma, richelieu,
arena, atrás, cadeneta—, junto con otros procedimientos como el
quemado, el deshilado, y el deshilachado, sustentan sus creaciones
El empleo de tejido a crochet, para unir o rematar las piezas,
contribuye a realzar los diseños.
Guayza responde a la unión de la fértil imaginación de Frank
Pérez Perdomo (Matanzas, 1971) con la habilidad creadora y el
ingenio de Maribel Torres Torres (Ciego de Ávila, 1960), dos
artesanos artistas que conciben su oficio como aporte a una zona de
la cultura material que en otras latitudes —y aún entre nosotros—
suele asociarse a la frivolidad y a la imposición de las reglas del
mercado y que, sin embargo, revela valores simbólicos
intrínsecamente vinculados a sus valores de uso.
Guayza, como lo demostró en Exuberarte 2007, evento recientemente
efectuado en Villa Clara, apuesta a la renovación del legado de
nuestra cultura de las confecciones textiles, sin concesiones a los
cantos de sirena del mercado. Es por ello que desde la sencillez y
transparencia de los diseños y la albura que predomina en la
visualidad resultante, debe hablarse de una cualidad estética en la
obra de Guayza que tiene que ver con la promoción de nuestra
identidad.