Las estadísticas poblacionales vaticinan alarmantes realidades; el
presente exige una toma de conciencia, indispensable para prepararnos
y enfrentar el envejecimiento de la nación.
Hoy el 15,9% de la población tiene 60 años o más. Este rápido
ascenso (en la década del sesenta solo era de un 6%) implica varias
readecuaciones y urge de un capital humano que tiene y tendrá mayores
responsabilidades.
El XV Seminario Internacional de Atención al Adulto Mayor que
sesiona desde ayer en el Hotel Nacional no es solo el espacio para
conocer sobre estos pronósticos que provocarán drásticos cambios en la
sociedad cubana.
Así se pudo conocer que aunque existen más de 400 Equipos
Multidisciplinarios de Atención Gerontológica (EMAG) en el país, 143
hogares de ancianos, más de 100 casas de abuelos, y el sistema de
salud cubre al 100% de los adultos mayores, el trabajo realizado hasta
el momento no satisface del todo a los especialistas, quienes
consideran que se necesita más conocimiento por parte de la población
y cambios de actitudes preestablecidas.
Del total de personas con más de 60 años en Cuba el 32% vive con
atención domiciliaria o acompañado de otro familiar adulto, y esto, al
decir de Alberto Fernández Seco, director nacional del Programa de
Atención al Adulto Mayor, requiere de dedicación, y de una entrega
mayor, porque la cifra tiende a incrementarse y paralelo a la edad
debe marchar la calidad de vida.
En aras de esa calidad posible, el doctor Eugenio Selman-Housein,
enunció los aspectos favorables que inciden en la prolongación de la
edad y destacó como elementos fundamentales para vivir 120 años la
motivación, la alimentación, la salud, la actividad física, la cultura
y el medio ambiente.