La muerte de dos niños iraquíes y
de otras tres personas en un ataque aéreo en la provincia de Diyala
fue admitida hoy por el Ejército estadounidense, reconoció el portavoz
militar Mike Donnelly.
Según una nota castrense, helicópteros de combate norteamericanos,
del tipo Apache, dispararon en horas de la mañana del martes contra
insurgentes "que ponían bombas en la carretera cerca de Mandali".
Momentos después de la agresión un oficial de la policía iraquí
informó que la nave estadounidense atacó la escuela Al Saada de la
enseñanza primaria, causó el deceso de siete niños y heridas a otros
tres.
La agencia iraquí Aswat al Iraq, por su parte, citó declaraciones
de personal médico que coincidieron con las del agente policial, y de
testigos que describieron como helicópteros lanzaban proyectiles de
diversos calibres contra el centro escolar.
El jeque Mohamed Saab al Naddaui, residente en la localidad, dijo a
medios de prensa que soldados norteamericanos acudieron al lugar del
incidente y justificaron el ataque con un supuesto error del piloto.
Entretanto, el director general del ministerio de Vivienda, Hashim
Mahdi al Rubeye, fue abatido este miércoles por hombres armados en un
barrio bagdadí de Qahira, que huyeron una vez consumado el hecho.
Un trabajador de la construcción murió y dos más sufrieron heridas
graves cuando fueron acribillados por desconocidos en el momento que
laboraban en la edificación del muro de seguridad, construido por
Estados Unidos en la parte norte capitalina.
La obra, de cinco kilómetors de largo, pretende separar a los
residentes de la zona de Azamiya del resto de Bagdad, lo cual recibió
la repulsa de los iraquíes de las diferentes comunidades
confesionales.