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El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, arribó hoy a esta
capital como parte de una gira por el Medio Oriente para tratar de
buscar una salida honorable al atolladero en que se encuentra Estados
Unidos en Iraq.
Cheney llamó a los principales líderes iraquíes a que dupliquen sus
esfuerzos en favor de la reconciliación nacional, porque la acción
militar estadounidense no basta para lograr la estabilidad.
Según el criterio de Washington la causa de la ingobernabilidad y
el caos que hoy reina en el país árabe es el enfrentamiento entre
sunitas y chiítas.
La visita del funcionario es parte de una gira que incluye a los
Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Egipto y Jordania.
Mientras el funcionario norteamericano llegaba a Iraq para reunirse
con las principales figuras del gobierno y el mando militar conjunto,
en el norte del país se sentía el accionar de la resistencia.
En la norteña provincia de Kurdistan un atentado contra el
Ministerio del Interior ocasionó cerca de 19 muertos y 70 heridos.
Desde mayo de 2005 esta zona no sufría ataques de envergadura por
parte de la insurgencia, recordaron medios de prensa locales.
El edificio y las construcciones aledañas resultaron dañadas cuando
un coche bomba conducido por un comando suicida impactó contra las
instalaciones del Ministerio del Interior.
Ante la magnitud de la acción, el número de muertos y heridos
podría aumentar, según fuentes de salud.