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El presidente ruso, Vladimir Putin, realzó hoy el Día de la Victoria
como festejo de significación moral que aglutina fuerzas en torno a
las más fieles tradiciones de hermandad y solidaridad.
Al intervenir durante el desfile solemne por el nueve de mayo en la
Plaza Roja, Putin dijo que se rinde tributo y respeto también a los
estados de la coalición antihitleriana por su aporte a la derrota del
fascismo.
"Este Día de la Victoria une no solo a los ciudadanos de Rusia sino
también de nuestros vecinos más cercanos de la Comunidad de Estados
Independientes", subrayó el mandatario en su breve discurso.
Todos nosotros agradecemos, remarcó, a esa generación de personas
sobre cuyos hombros recayó el trágico peso de la guerra y nos
transmitieron tradiciones de hermandad y solidaridad; el sentido de
unidad y ayuda mutua.
El jefe de Estado fustigó asimismo a quienes hoy intentan minimizar
lo que calificó de invaluable aporte.
Consideró que quienes ofenden los monumentos a los héroes de la
guerra ultrajan al propio pueblo.
Dijo que no hay derecho a olvidar y que las causas de cualquier
conflagración deben buscarse en los errores y lecturas de los tiempos
de paz.
Putin llamó este día a repensar en los destinos del mundo, de su
estabilidad y seguridad.
Las lecciones de esa trágica guerra cada año adoptan un gran
sentido y significado, afirmó el estadista ruso.