Un informe de Amnistía Internacional (AI) denuncia la falta de
protección de las mujeres indígenas de EE.UU. frente a la violencia
sexual. El informe, que se centra en Alaska, Oklahoma y las dos
Dakotas, concluye que "cualesquiera que sean el lugar o el marco
legal, el resultado es el mismo: la negación de justicia a muchas
mujeres indígenas que han sufrido violencia sexual".
Las tierras tribales de Oklahoma no son limítrofes entre sí, y
entre ellas se interponen tierras estatales, por lo que pueden
transcurrir semanas, o incluso meses, antes de que se determine si las
autoridades tribales, estatales o federales tienen jurisdicción sobre
un delito particular.
AI tuvo conocimiento de que, según informes, dos mujeres indígenas
sufrieron una violación múltiple por tres hombres no indígenas en
Oklahoma; sin embargo, como las mujeres estuvieron con los ojos
vendados, los trabajadores de apoyo manifestaron su preocupación ante
el hecho de que no pudieran decir si las violaciones tuvieron lugar en
tierras federales, estatales o tribales y ante la posibilidad de que,
debido a las complejidades jurisdiccionales de Oklahoma, nunca se les
hiciera justicia.
De acuerdo con un proveedor de servicios, "cuando se recibe una
llamada de emergencia, el sheriff dice ‘pero esto es territorio
indígena’. Llega la Policía tribal y dice lo contrario. Luego se
limitan a discutir y no hacen el trabajo, lo cual significa que no se
usan materiales para casos de violación".
La reserva sioux de Standing Rock abarca una superficie de 9 300
kilómetros cuadrados en Dakota del Norte y Dakota del Sur y es
patrullada por un departamento de Policía propio. En febrero del 2006,
el Departamento de Policía, que adolece de falta de recursos, estaba
integrado por seis o siete agentes de patrulla y dos detectives.
Ha habido ocasiones en que solo un agente estaba de servicio para
toda la reserva. Las mujeres a menudo tienen que esperar durante
horas, o incluso días, para recibir una respuesta del Departamento de
Policía y, en algunas ocasiones, no reciben respuesta alguna. Muchas
supervivientes denunciaron que habían experimentado violencia sexual
en varias ocasiones de su vida a manos de diferentes autores.
Algunas supervivientes tienen que viajar más de una hora para
llegar al hospital del Servicio Indígena de Salud en Fort Yates, y una
vez allí pueden descubrir que la plantilla no dispone de ninguna
persona que pueda realizar un examen forense de agresión sexual.
El personal puede remitir a las mujeres a un centro médico de
Bismarck, la capital del estado, situada a 130 kilómetros de
distancia, y las que hacen este viaje pueden sufrir después largas
demoras y regresar sin que se les haya practicado el examen. Si una
mujer tiene que acudir a una instalación no perteneciente al Servicio
Indígena de Salud, puede que se le cobre inicialmente la asistencia.
Estos factores pueden constituir un grave obstáculo para denunciar el
delito y someterse a un examen forense.
En Alaska, debido a un complejo entramado de leyes, las funciones
policiales no son responsabilidad de organismos federales, sino de
organismos estatales. El Estado ha tratado de restringir el ejercicio
de la jurisdicción criminal por las tribus, pero sin ofrecer una
actuación policial adecuada.
Según estadísticas del FBI, Alaska ocupa el primer lugar en cuanto
a número de violaciones en EE.UU. Las mujeres indígenas de Alaska
también experimentan altos índices de violencia sexual tanto en zonas
rurales como urbanas. De acuerdo con un estudio, entre el 2000 y el
2003, las personas indígenas de Anchorage tenían 9,7 probabilidades
más de sufrir una agresión sexual que las demás personas que vivían en
la ciudad.
Mientras tanto, al menos un tercio de los núcleos de población
indígena de Alaska, que no son accesibles por carretera, no disponen
de presencia de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Las
mujeres indígenas pueden verse obligadas a pagar un costoso viaje para
llegar a un hospital o una clínica a fin de someterse a un examen
forense de agresión sexual, lo que provoca que la respuesta a las
mismas pueda tardar varias jornadas.
(Tomado de Rebelión)