El
derechista Partido Popular (PP), del ex presidente José María Aznar,
sufrió otra humillante derrota frente a Cuba, al ver frustrado su
nuevo intento en el Parlamento español de que se aprobara una moción
dirigida a atacar a la isla caribeña.
Los "aznaristas" volvieron a quedarse prácticamente solos en el
Congreso de Diputados en su viejo y fracasado empeño anticubano, al no
conseguir arrastrar a las principales fuerzas políticas españolas a
asumir su más reciente patraña contra la mayor de las Antillas.
La moción injerencista del opositor PP, que con un lenguaje
agresivo típico de los representantes de esa formación pretendía
condenar a la nación caribeña, fue refutada por la mayoría de los
diputados en el Parlamento del país ibérico.
Esta no es la primera ocasión en que proyectos similares de los "aznaristas",
fieles seguidores de la política hostil de Estados Unidos contra Cuba
y estrechamente vinculados a grupos mafiosos y terroristas anticubanos
en territorio norteamericano, son rechazados en el órgano legislativo
español.
Por orden expresa de la administración de Washington y en pago a
favores financieros de extremistas cubanoamericanos asentados en la
Florida, el PP ha insistido históricamente en su propósito de embestir
a la nación antillana.
En ese sentido, ha reforzado sus intentos de ataque a Cuba, luego
de que el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel
Moratinos, visitó oficialmente a La Habana, en abril pasado, con el
objetivo de normalizar las relaciones bilaterales, muy dañadas durante
los ocho años (1996-2003) del régimen del ex mandatario derechista
Aznar.
El recrudecimiento en las últimas semanas de las agresiones de los
"aznaristas" coincide, además, con la próxima celebración en España de
nuevos comicios autonómicos y locales, en los cuales,
tradicionalmente, Cuba ha sido utilizada como un tema de campaña.
Al respecto, fuentes políticas y periodísticas coincidieron en que
el revés del PP en el Congreso de Diputados constituye una clara señal
de que su hostilidad hacia la Isla de poco le servirá para sus
intereses electorales.