Joel Jover (Camagüey, 1953), Miguel Ángel Salvo (Holguín, 1971),
Aziyadé Ruiz (Camagüey, 1972), Yuri Moreno (Santiago de Cuba, 1972) y
Yami Martínez (Trinidad, 1974) fueron seleccionados para confrontar
sus realizaciones en el Espacio Commines, de París, sede de un Salón
que desde 1943 no ha dejado de llamar la atención sobre las novedades
en las diversas manifestaciones artísticas.
Este año los organizadores intentan subrayar la validez del arte
como legítima invención del espíritu humano, a partir del rigor del
trabajo de cada artista y lejos de las exigencias elitistas
comerciales de galerías, museos y fundaciones. De ahí la saludable
confluencia de artistas consagrados y noveles aplaudida por la
crítica.
En el caso de los cubanos sobresale la obra de Jover, uno de los
más importantes creadores de la Isla en el último cuarto de siglo, por
su esmerada realización y la fuerte carga simbólica de su tratamiento
semántico.
Ruiz exhibe un cuadro en el que prosigue su línea reveladora de la
condición femenina. Moreno recrea libremente en un díptico el martirio
de San Sebastián. Salvo, en un espacio reducido, concentra sus
ambiciones muralísticas de resonancias épicas. En una textura
abigarrada, la obra de Yami, Mujer con espinas, llama la
atención por su poderoso impacto visual. (SE)