Los cancilleres de Cuba y
Venezuela, Felipe Pérez y Nicolás Maduro, responsabilizaron hoy al
gobierno estadounidense con la libertad absoluta que disfruta el
terrorista internacional Luis Posada Carriles.
En rueda de prensa en la sede de la cancillería venezolana, tras la
Reunión del Mecanismo Político de Consulta bilateral, los titulares de
Relaciones Exteriores insistieron en la culpabilidad del presidente
George W. Bush en esa decisión.
La plena libertad del terrorista más sanguinario de este hemisferio
no es un hecho fortuito, se trata de un plan de la Casa Blanca
autorizado por el presidente de Estados Unidos para evitar su
permanencia en prisión, dijo el ministro cubano.
Los tratados internacionales suscritos por el propio gobierno de
Washington.agregó, lo obligan a juzgar a Posada Carriles o
extraditarlo a Venezuela, que aportó toda la documentación necesaria
en este caso.
Recordó la etapa de Posada Carriles como agente de la CIA y su
participación en la guerra sucia contra Cuba y Nicaragua, en tiempos
de George Bush padre al frente de esa agencia, y expresó que el actual
gobierno teme la posibilidad de que cuente esa historia.
Maduro adelantó que el gobierno de su país reiterará en las
próximas horas su demanda de extradición del terrorista, hasta ahora
desoída por Washington, para someterlo a la justicia venezolana.
Cuba y Venezuela elevarán una solicitud conjunta ante la Comisión
Antiterrorista de las ONU para exigir un nuevo juicio contra Posada
Carriles, insistió Maduro.
En estos momentos el gobierno de Estados Unidos es el principal
protector de Posada, aunque aún tiene la opción de recapturarlo y
comenzar un proceso judicial con las pruebas aportadas por Cuba y
Venezuela, indicó.
Está en sus manos (del gobierno estadounidense) certificarlo como
terrorista, concluyó.