Mavrikos, quien participó en la reciente celebración del Primero de
Mayo en La Habana, subrayó la coincidencia de la FSM con las denuncias
formuladas por el Comandante en Jefe Fidel Castro, acerca del empleo
masivo de alimentos para la producción de combustibles.
El creciente y acelerado uso de cereales y otros alimentos con ese
fin, va a traer consecuencias muy negativas para la clase obrera y los
pobres en general; por eso, el alerta de Fidel resulta tan importante,
opinó el dirigente sindical.
"En mi país, Grecia, ya cerraron una gran planta de azúcar para
fabricar en ella biocombustibles. Como resultado, muchos trabajadores
quedaron sin empleo y los agricultores que aportaban sus cosechas ya
no tienen a quién venderle."
Son ya alarmantes las subidas de precios de los alimentos, los
elevados consumos de agua que demandarán agrocombustibles en
detrimento con el deficitario consumo humano y nadie podría predecir
hasta dónde llegarán las consecuencias medio ambientales, enfatizó
Mavrikos, al argumentar las posiciones de la FSM.
Además, no es casual que gobiernos como los de Suecia, Alemania e
Italia hayan decidido invertir en plantas de biocombustibles que
estarán ubicadas en América Latina en vez de hacerlo en sus propios
territorios; ello expresa una práctica común del Primer Mundo:
establecer las industrias contaminantes en naciones subdesarrolladas,
comentó.
La FSM prepara un "gran encuentro internacional" de solidaridad con
Cuba que tendrá lugar en un país de Europa central, en el primer
semestre del 2008, informó Mavrikos, en conferencia de prensa con los
reporteros acreditados al recién finalizado VI Encuentro Hemisférico
de Lucha contra los Tratados de Libre Comercio y por la Integración de
los Pueblos.
Según explicó, uno de los propósitos del evento es revelar el
carácter injusto y selectivo de los ataques de la Unión Europea.
Para la FSM, declaró, seguir luchando por la solidaridad
internacional hacia el pueblo de Cuba, constituye un compromiso moral.
Nos pronunciamos en favor de la excarcelación de los Cinco patriotas;
pedimos condena para el criminal Posada Carriles; reclamamos la
eliminación del bloqueo y el cese de las calumnias de Estados Unidos
hacia esta nación caribeña.
Como una experiencia muy importante, calificó Mavrikos su estancia
durante cuatro días en nuestro país. Pude observar, ilustró, que el
pueblo, el movimiento obrero y en especial los jóvenes, apoyan con
todas sus fuerzas y entusiasmo a la Revolución.
Percibimos, añadió, el decisivo papel de la Central de Trabajadores
en los éxitos sociales y económicos de la nación, el valor que el
Partido Comunista y dirigentes como Raúl Castro otorgan a la
participación del movimiento obrero en la dirección del proceso
revolucionario.
En la coyuntura actual, advirtió, debemos redoblar la lucha contra
la creciente agresividad del imperialismo, expresada en guerras,
agresiones, chantajes, en la aplicación de políticas económicas
neoliberales y en las medidas adoptadas por los gobiernos capitalistas
para impedir la organización de los trabajadores.
Mientras en La Habana vivimos este Primero de Mayo una fantástica
movilización popular, en EE.UU., cuyo sistema se hace pasar por
democrático, la celebración por el Día Internacional de los
Trabajadores estuvo prohibida; pues la fecha se considera como una
jornada laboral más. Igual sucedió en países europeos, donde no hay
aprobación legal para el funcionamiento de los sindicatos, contrastó
el representante de la FSM.
Como organización, concluyó, también hemos denunciado que hoy los
mayores terroristas son los imperialistas, en particular el gobierno
estadounidense, de lo contrario, cómo entender las matanzas en
Afganistán e Iraq y la protección a Luis Posada Carriles.