Aniversario 40 de la caída en combate

El internacionalista Antonio Briones Montoto

El 8 de mayo de 1967, en la playa de Machurrucuto, Venezuela, cayó combatiendo contra el imperialismo y sus títeres, el revolucionario internacionalista Antonio Briones Montoto, vástago de una familia que dedicó toda su vida a la lucha por la victoria de los pueblos contra sus opresores.

Tony Briones se incorporó desde su adolescencia al Movimiento Revolucionario 26 de Julio, y tomó parte en la batalla nacional contra la segunda tiranía de Batista y el imperialismo yanki, y por la construcción del socialismo en Cuba.

A Briones, sus padres —ambos antiguos miembros de Joven Cuba— le pusieron por nombre Antonio en honor al gran líder revolucionario de la década del treinta y, debido a una coincidencia histórica, entregó su vida en el aniversario 32 de la muerte de Guiteras.

Hoy, al rendir homenaje a la memoria del Héroe de Machurrucuto, recordamos la declaración que emitió nuestro Comité Central el 18 de mayo de 1967, en respuesta a los histéricos amagos represivos del imperialismo y sus lacayos:

"Si fuese cierta la noticia que el joven cubano Antonio Briones Montoto cayó de dos balazos en la cabeza y yace enterrado a sesenta metros de la playa en el cementerio de Machurrucuto, por ayudar a los revolucionarios venezolanos, nuestro Partido y nuestro pueblo se solidarizan profundamente con su gesto altruista, revolucionario, internacionalista y heroico. Dar la vida por servir a la Revolución venezolana no solo está dentro de la más pura concepción marxista-leninista, sino también con la más hermosa tradición de Bolívar y la nación venezolana¼ ".

 
Carta de Briones Montoto a los hijos

Mis queridos hijos:

Como ustedes pueden apreciar esta carta fue hecha hace muchos años, es muy posible que todavía yo me encuentre luchando y ustedes ya sabrán leer y escribir, pensarán que cómo es posible que en tantos años no me hayan podido ver y que apenas tengan noticias mías. . .

Nací y tuve que desenvolverme en una época en que el mundo estaba dividido en dos partes, los que tratan de subyugarlo y los que luchan para que esto no suceda; yo pertenecía a los últimos; desde pequeño odié el abuso, la dominación, etc.

Después crecí y cuando tenía 13 años se dio un golpe de estado por un tirano que ya en otra ocasión había envuelto a Cuba en luto.

Este tirano fue muy odiado por sus abuelos pues ellos en sus años mozos se habían enfrentado a él. Cuando aquello empezaba a estudiar y donde mayor odio existía era en nuestra clase estudiantil; inmediatamente me incorporé a lo poco que podía hacer como repulsa frente a aquel régimen; transcurrió el tiempo, surge por primera vez para la historia un dirigente de nuestro pueblo, un dirigente capaz de hacer una Revolución, nuestro Comandante Fidel Castro.

Me uno a su pensamiento y es cuando de verdad comienza la lucha. A partir de ese momento hasta el presente me he mantenido luchando.

Ustedes crecerán, es posible que yo les pueda faltar, pero les queda lo principal: una Revolución; deben ser fieles a ella como lo fue su padre.

Ustedes tendrán la gloria de crecer en el socialismo y ayudar a la construcción del comunismo, que debe ser la máxima aspiración de la humanidad.

Les recomiendo que lo primero que deben leer es la Edad de Oro, este fue un libro que escribió nuestro Apóstol y que debe ser leído por los jóvenes que aspiran a ser revolucionarios; después todas sus Obras Completas, empiecen a leer los escritos, discursos de nuestro Comandante en Jefe y cuando tengan un mayor conocimiento, las obras de Marx-Engels-Lenin. Con todos estos conocimientos pueden decir que teóricamente se empieza a ser revolucionario, pero no es lo suficiente, hay que ir a la práctica; tendrán que ser ejemplo de estudiantes, haciendo labor de pioneros, más adelante trabajo voluntario, pasar el servicio militar, sin que sea necesario llamarlos obligatoriamente, ser milicianos en tiempos normales y dispuestos a morir por su Patria las veces que sea necesario. Me viene a la mente un verso de nuestro Apóstol que siempre deben recordarlo:

Vamos, pues, hijo viril

vamos Ios dos, si yo muero

me besas tú... si tú...

¡prefiero verte muerto a verte vil!

Han pasado los años, cuando salí de su lado eran muy pequeños, los dejé viviendo modestamente, deben tratar de no acomodarse ante la vida, tener como rumbo el sacrificio, no crearse metas pues esto lo que los llevará a ser conformistas y ser revolucionarios es ser lo más dinámico posible.

No tengo más que decirles. Un padre debe darles consejos a sus hijos, por lo general los hijos imitan al padre siempre que este mantenga una conducta correcta. El haberme alejado de ustedes nunca significó que no los quisiera. Al contrario, salí a luchar porque entre las cosas que pude apreciar cuando ustedes crecían era cuántos niños en el mundo de los egoístas se morían de hambre, por enfermedad. etc., y era necesario ponerle coto a tal situación, esa fue una de las mayores causas que me impulsaron, para que algún día los niños de otros países, tanto los negritos, los indios, etc., sean felices...

Quieran y cuiden a su madre que ella ha sido muy buena.

Espero que tendré noticias de ustedes, me confortaría saber que son pioneros o jóvenes comunistas.

Los quiere su padre

A. Briones

 

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