El gobierno venezolano aseguró hoy
que mantendrá su guerra contra el latifundio y denunció a la
oligarquía que trata de generar nerviosismo en la población con una
supuesta caída de la producción agrícola.
La advertencia fue hecha por el ministro de Agricultura y Tierras,
Elías Jaua, quien calificó de juego perverso las acciones de una parte
del empresariado acostumbrado a ganancias fáciles y sin inversiones
contra los consumidores.
El titular aseguró que las autoridades no van a retroceder en su
propósito de que el pueblo consuma a costos justos ni en la guerra
contra el latifundio y el acaparamiento que trata de forzar los
precios.
Jaua sostuvo que no existe una caída de la producción agrícola,
sino un crecimiento sostenido y puso como ejemplo el maíz, rubro que
creció de 15 millones de toneladas en 1998 a 22 millones cuando
concluya el presente año.
Aseguró que durante este gobierno no hay caída de la producción y
recordó la responsabilidad de la oposición en la tragedia agrícola
ocurrida en la década del 90 por la aplicación de medidas
neoliberales.
El ministro destacó los beneficios promovidos por el gobierno a la
agricultura nacional y apuntó que "lo único que falta es que le
sembremos la tierra y si quieren lo hacemos".
Aseveró que la oligarquía está acostumbrada a chuparle la sangre al
pueblo y a cubrir sus deficiencias con precios especulativos y fuera
de la realidad.
El derecho a la ganancia no está por encima del derecho a la
alimentación del pueblo, subrayó al defender la decisión gubernamental
de implantar un control de los precios.
Asimismo, desmintió la campaña mediática en torno a un supuesto
desabastecimiento de productos alimenticios y una reducción de la
producción.
Los grandes productores oligarcas saben que no vamos a retroceder
en la guerra contra el latifundio, en nuestra acción en contra del
acaparamiento y la especulación y en darle productos de calidad a la
población a bajos precios, concluyó.