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Gran parte de la prensa estadounidense y británica se hizo eco hoy del
más reciente disparate vocal del presidente George W. Bush, quien le
agregó 200 años a la Reina Isabel II.
El último gazapo de Bush ocurrió este lunes durante una recepción
en la Casa Blanca, cuando ubicó a la soberana europea en el siglo
XVIII al afirmar que Isabel ayudó a Estados Unidos en el año 1700.
Bush, además, mostró una gran falta de delicadeza al sugerir la
edad de la dama, sobre quien comentó: "después de todo, Su Majestad ya
ha cenado con 10 presidentes estadounidenses".
Al final, el gobernante norteamericano intentó disculparse con una
tímida sonrisa, y al descubrir el enojo de la Reina, remató: "Me ha
mirado como sólo una madre sabe mirar a un hijo".
La estadista visitante, de 81 años, depositó este martes una
ofrenda floral en honor de los militares estadounidenses caídos
durante la Segunda Guerra Mundial.
Isabel II y su esposo, el príncipe Felipe, también visitaron el
Centro de Vuelos Espaciales de la NASA, en la jornada final de su
estancia en Estados Unidos.