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La incidencia de leishmaniasis en Afganistán crece por día y aumentará
con fuerza en las zonas de posguerra y regiones donde existe escasa
sanidad y servicios comunitarios, advirtieron hoy expertos en salud.
Causada por un parásito que se transmite a través de la picadura
del flebótomo (un pequeño insecto, similar al mosquito), la dolencia
reapareció en el país en 2002, y hoy cientos de miles de personas la
padecen.
Reto Steiner, médico alemán que labora en una clínica de Kabul,
asegura que la enfermedad está fuera de control, y no se podrá detener
hasta que los centros de salud no se hayan recuperado.
La leishmaniasis cutánea no es mortal, aunque sí existe una forma
menos común (visceral), que puede ocasionar fallo orgánico y,
finalmente la muerte, pero las úlceras que provoca la picadura del
parásito estigmatiza a quiénes la padecen.
Se estima que en la actualidad la leishmaniasis, considerada una de
las grandes enfermedades olvidadas, afecta a 12 millones de personas
en el mundo, con 1,5 a dos millones de nuevos casos cada año.