El secretario general de la Unión de Prisioneros y Detenidos
Políticos en Iraq, Mohamed Adham, declaró "que los casos de violación
de Abir Janabi y de Sabrine Chamari, revelados recientemente, no
representan más de un 1% de los crímenes de ese género perpetrados
contra las mujeres en las prisiones", y agregó que "numerosas
detenidas son mantenidas en la prisión, a pesar de los fallos
pronunciados por los tribunales, para servir de carne fresca a los
agentes de policía y a las milicias sectarias".
En su declaración al periódico Al Khalij, Mohamed Adham
agrega: "jamás en las guerras conocidas desde la edad media, se han
registrado tantas violaciones y crímenes contra mujeres como durante
esta guerra contra Iraq, y eso ha sido tanto por las fuerzas de
ocupación como por los agentes de sus cuatro gobiernos fantoches.
Estos últimos han resultado ser a veces más viles que sus amos".
La sobrepoblación de las prisiones y de los lugares de detención de
las iraquíes se encuentra a su más alto nivel. Ciertas prisiones, como
la de Kadhimia o el campo secreto para mujeres y niños del aeropuerto
de Mathna cerca de Bagdad, están llenas a reventar y son inadecuadas
incluso si fueran a servir de corrales. Lo mismo sucede con el campo
de Shikhan, en Mosul y en otras numerosas prisiones en el sur. En
muchos casos, las salas de mujeres y las de hombres están solo
separadas por cortinas.
Mohamed Adham también reveló que el SIDA ha progresado
peligrosamente entre las mujeres detenidas. La dirección de la salud
en Nadjaf publicó recientemente un informe en el que "alerta sobre la
progresión rápida y grave de esta enfermedad desde la ocupación de
Iraq por las tropas anglo-estadounidenses".
Hablando de la cantidad de mujeres que han sido detenidas desde la
ocupación estadounidense en el 2003, el secretario general de la Unión
declaró que "los cálculos de los organismos internacionales, los
informes de las asociaciones de derechos humanos y los del Centro
Nacional de Investigaciones y Estudios Árabes, coinciden con nuestros
propios cálculos sobre la cantidad de 10 000 mujeres que han sido
encarceladas en los últimos cuatro años".
Recordó, para terminar, que todos estos crímenes cometidos contra
los iraquíes "son imprescriptibles en cuanto al derecho internacional
y que los criminales y los responsables deberían ser juzgados por
tribunales internacionales por crímenes de guerra y crímenes contra la
humanidad". (Tunisitri.net)