Cubanos residentes en La Paz, capital de Bolivia, repudiaron la
liberación del terrorista Luis Posada Carriles y exigieron al gobierno
de los Estados Unidos que lo juzgue y condene por sus crímenes.
En un encuentro en la sede de la misión diplomática de la Isla en
La Paz, suscribieron un comunicado en el que responsabilizan a la Casa
Blanca y al mandatario George W. Bush de dejar suelto a un peligroso
asesino, precisa un despacho de la agencia Prensa Latina.
El texto recuerda que Posada Carriles, autor confeso del sabotaje a
un avión civil en 1976 que costó la vida a las 73 personas a bordo,
fue entrenado y financiado como agente de la CIA para agredir a Cuba y
a otros pueblos latinoamericanos.
Los asistentes también demandaron la libertad inmediata e
incondicional de cinco antiterroristas cubanos presos injustamente en
los Estados Unidos por penetrar grupos de extrema derecha asentados en
Miami.
Los Cinco alertaban los planes violentos de esas agrupaciones,
cuyos numerosos actos criminales a lo largo de casi cinco décadas han
ocasionado la muerte a más de tres mil 500 personas y heridas o
amputaciones a más de dos mil, así como también daños millonarios a la
economía cubana.