La última tarde del béisbol

ALFONSO NACIANCENO, enviado especial de Granma
alfonso.gng@granma.cip.cu

CARACAS.— La niñez venezolana se adueñó de esta Caracas acariciada por sus altos cerros, en la última jornada del béisbol del ALBA. Y pareciera también que la realidad —más caprichosa que de costumbre— quiso entrelazar esa tarde tres acontecimientos en torno al diamante.

La muy querida organización beisbolera Criollitos, en clara señal de consolidación, convocó a miles de sus afiliados para el estadio de atletismo Brígido Iriarte. Una celebración única en la historia deportiva de la nación.

Ataviados con sus uniformes de pelotero, desfilaron miles de jugadores de todo el país. Llegaron a la capital por sus propios medios, y acompañados por sus padres para conmemorar el Aniversario 45 de su Liga. Desde siete años de edad hasta la categoría juvenil son sus integrantes, ahora apoyados como nunca antes por el Gobierno Bolivariano .

Dispuestos a redondear las alegrías de un día irrepetible, felices y ansiosos, vimos a muchos tomar los ómnibus para "correrse" hasta el Fuerte Tiuna. Allí les aguardaban desde temprano, y confundidos entre un graderío repleto de colaboradores cubanos y público local, disfrutaron junto al Comandante Hugo Chávez de las emociones del reñido desafío por la medalla de plata de Cuba vs. Venezuela, con final de 3-1, en diez capítulos para los antillanos.

Tres hechos apretados en un haz: el aniversario de los Criollitos, la presencia del Presidente, y el desafío de pelota.

La realidad —más caprichosa que de costumbre— evocó la historia de valor y resistencia forjada por Chávez desde el Fuerte Tiuna. Una vez más, sentimos la certeza de tener a un entrañable amigo, amante del béisbol.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir