Una lucha cederista contra el Aedes aegypti comenzó este viernes sin
tregua, y por tanto, la constancia deberá imponer necesariamente la
erradicación del mosquito.
La primera operación nacional cederista pudiera parecer sencilla.
Si en cada barrio se combate al vector sin descanso, este muere. Pero
tal enumeración presupone el concurso de varios organismos que, junto
a las direcciones municipales y provinciales de los CDR, se suman a
este programa.
Raquel Rendón, del secretariado nacional de la organización, señaló
que el Poder Popular, Acueductos y Alcantarillado, Salud Pública y
Comunales, entre otros, permanecerán en los puestos de mando para
garantizar el éxito del empeño.
De ese modo, las cuestiones que el CDR no pueda solucionar, aclaró
la funcionaria, serán transmitidas a los organismos o empresas,
responsables también, de la erradicación de focos.
Desde el día 4 y hasta el 6, la campaña prevé la proyección de
documentales, barrio debates, controles autofocales, recogida de
materia prima, limpieza de vertederos y saneamiento del área
geográfica.
Para ello se ha creado en los CDR una brigada de autofocal
integrada por tres miembros que evaluará la situación epidemiológica
de cada hogar, en aras de evitar posibles focos del vector. No
obstante, según Rendón, especialistas del Ministerio de Salud Pública,
activistas sanitarios de las comunidades y estas brigadas recorrerán
los sitios, una vez efectuadas las labores para evaluar la efectividad
y calidad del trabajo comunitario.
Aunque las provincias de Santiago de Cuba, Camagüey y Villa Clara
serán las sedes de esta operación nacional contra el Aedes, la
ofensiva se extenderá a todo el país y más allá del día 6, fecha
señalada para el cierre de la maniobra, las labores deberán incentivar
a la población y volverse permanentes. Ahí radicará su mayor logro.