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— Los vínculos y estructuras establecidos por el confeso terrorista
Luis Posada Carriles hace varias décadas en Guatemala fueron señalados
hoy en esta capital, a raíz de la publicación de un informe
estadounidense sobre sus actividades.
Los principales medios de prensa hacen referencia a un documento
del Buró Federal de Investigaciones, de Estados Unidos, donde se
afirma que dicho criminal recibió aquí transferencias financieras en
1997, enviadas desde Nueva Jersey.
De acuerdo con el texto, el destinatario de los fondos era Ramón
Medina, uno de los nombres utilizados por Posada Carriles para
movilizarse por Centroamérica.
Sin embargo, los nexos del terrorista datan desde 1961, cuando
participó en la finca La Helvetia en el entrenamiento de tropas
mercenarias que intentaron invadir a Cuba, afirmó Ricardo Rosales, ex
secretario general del Partido Guatemalteco del Trabajo.
Rosales, también conocido como el comandante Carlos Gonzales,
explicó que el confeso autor de la voladura de un avión cubano en
Barbados y de la muerte de sus 73 ocupantes, utilizó a Guatemala y El
Salvador como base de operaciones desde los años 70.
Por medio de las estructuras creadas aquí, Posada Carriles reclutó
a los guatemaltecos María Elena González, Nader Kamal Musalam
—conocido también como Miguel Abraham Herrera— y Jazid Iván Fernández,
para introducir explosivos en La Habana.
Los tres guardan prisión en Cuba desde 1998 por este delito, señaló
el veterano dirigente comunista.
Por su parte, el periodista Carlos Enrique Wer recordó que durante
los años 1988 y 1989 Posada Carriles se desempeñó como asesor de
seguridad en la entonces estatal Empresa Guatemalteca de Teléfonos.
A inicio de los 90, durante un viaje a esta capital con un
pasaporte salvadoreño, fue gravemente herido a balazos y desde
entonces no se tiene noticias de su presencia, aunque indudablemente
mantiene contactos aquí, aseguró Wer.