WASHINGTON, 4 de mayo.— Un alto número de militares estadounidenses
desplegados en Iraq apoyan la aplicación de torturas, según un informe
divulgado hoy por el Pentágono.
Los uniformados consideran que estas prácticas deben ser
autorizadas si con ellas se salvan vidas o se obtienen informes
importantes de las víctimas.
Una encuesta emprendida por especialistas de salud del Departamento
de Defensa entre agosto y octubre del 2006, muestra que el 41% de los
miembros del Ejército y el 44% de los marines están de acuerdo con
esas experiencias.
Este resultado se obtuvo tras entrevistas con 1 300 soldados y 450
marines desplegados en la nación del Golfo Pérsico, según reporta PL.
El estudio encontró además que los militares que tuvieron misiones
prolongadas en áreas de combate en Iraq presentan altos índices de
trastornos mentales.
Por otra parte, desde Bagdad el mando castrense de EE.UU. informó
que cuatro soldados estadounidenses murieron y otros nueve resultaron
heridos el jueves en tres incidentes separados, según Reuters.